Estamos tomando decisiones constantemente.

Piénsalo durante unos segundos.

¿Cuántas decisiones has tomado durante el día hoy?

Desde ¿qué haremos para cenar? hasta un ¿vamos a comer el sábado a casa de su madre o de la mía?.

La mayoría las hacemos de forma  automática, sin pensar mucho.

Tenemos más experiencia en la toma de decisiones, de la que creemos.

Sin embargo, cuando se trata de decisiones importantes,  de conseguir los objetivos que nos hemos planteado nos sentimos bloqueados.

 

¿Cómo reconocer  si la decisión que tomamos es la correcta?

 

El ser humano vive tomando decisiones constantemente.

El hecho de no tomar ninguna es en sí, otra decisión.

Saber si es la correcta es algo más complejo porque depende de muchos factores tanto internos como externos.

Cuando somos pequeños lo que nos dicen nuestros mayores va formando nuestra autoestima  también nuestras creencias que jugarán un papel muy importante en nuestra etapa de adultos y también en la capacidad de decisión…

Frases como:

-“Deberías estudiar como tu amiga”

-“Si hubieras elegido aquella carrera que bien estarías ahora”

-“Tu primo es muy ordenado tendrías que aprender de él”.

-“Tú nunca vas a poder completar unos estudios”

Si analizamos los mensajes  de nuestra infancia probablemente podremos entender muchas de las decisiones  que hemos tomado en la actualidad.(Ley de Pigmalion)

Sería interesante que analicemos nuestro lenguaje interior cuando tenemos frente a nosotros una decisión importante y qué frases son las que más nos repetimos.

Las decisiones que no tomamos no nos duelen.

Pero si te notas inquieto o inquieta, con  ganas de  un cambio, de mejorar una relación o de terminarla y crecer.

 

Es posible que te sientas  con ansiedad, tremendamente triste y muy vulnerable

Seguramente  te sientas  solo o sola.

Solo hay un camino para ser feliz…

Escucha(te).

Te estás pidiendo tomar decisiones importantes  y urgentemente.

¡No estás viendo las señales!

Toma decisiones y serás feliz.

Pero ten cuidado: no las tomes resentida, ni dolida, ni amargada.

 

¿Quién o qué toma las decisiones por nosotros?

quien o qúe toma las decisiones por nosotros

Nuestras emociones influyen en la toma de decisiones.

El estrés, la angustia, la rabia... pueden hacernos sentir inseguros o arrepentirnos a posteriori de haber actuado de esa forma.

También nos cuesta trabajo decidirnos, porque no queremos responsabilizarnos por la opción elegida

Deja pasar un tiempo y no decidas desde el miedo.

Tendrás una visión limitada de la situación y de tus capacidades.

Tampoco la rabia, ni el asco  te harán tomar una decisión acertada.

Amor y confianza te darán la fuerza suficiente para coger al miedo de la mano y pasar a la acción.

No desparecerá pero se hará más pequeño y podrás avanzar.

 

“No sucede nada en nuestra vida si no decidimos que suceda.

           Las decisiones nos construyen o nos destruyen”.

                      Mario Alonso Puig

 

No importa si la decisión es personal o profesional, cuando es importante y los resultados afectarán a nuestra vida necesitamos pensar  bien antes de decidirnos.

Desde dónde se toma una decisión afectará a tu  actitud  en  el proceso y también a su resultado.

No es  lo mismo alejarse de aquello que quieres dejar que avanzar hacia lo que deseas.

Toma unos segundos y recuerda desde que emoción tomaste aquella decisión.

¿Pudo más tu miedo, las ganas de agradar a los demás  que tú propio bienestar?

Toma decisiones y si  no sale como esperabas, aprovecha el aprendizaje para recalcular  y rectifica.

Es  básica nuestra propia  aceptación  y también  hacernos responsables de las consecuencias de dichas decisiones.

Deja de esperar y pasa a la acción.

Toma decisiones…

No esperes que nadie lo haga por ti.

Hay personas a las que tomar decisiones les supera y son incapaces de hacerlo…

Está bien dejarse aconsejar y en grandes decisiones los hacemos la mayoría pero recuerda que la decisión es  tuya.

Práctica las convers(acciones) transformadoras (conversamos)

 “Decidir qué no hacer es tan importante como decidir qué hacer”
                                         Steve Jobs

 

El proceso de una decisión

 

el proceso de una decisión

Una decisión por lo general consta de tres etapas:

1.  El reconocimiento de una necesidad: sensación de insatisfacción con uno mismo un gran  vacío.

2.  La decisión de cambiar, para llenar el vacío o la necesidad;

3.  La dedicación consciente para implementar la decisión.

Existen también una fobia respecto a la toma de decisiones, es el miedo a enfrentar algo, denominado decido fobia, revelado por Walter Kaufmann en 1973, quien utiliza el neologismo para sustituir “el miedo a la autonomía”.

Sabemos  que  a  una acción  le sigue una reacción.

Hay una gran diferencia entre tomar una decisión e implementarla.

Sea la decisión que se  sea, tendrá consecuencias buenas o malas que habrá que superar.

A veces son decisiones menos importantes, pero otras pueden cambiar nuestras vidas

Necesitamos descubrir y  potenciar nuestras habilidades emocionales y hacer uso de nuestros superpoderes

 

 

Identificadores que  te pueden servir a la hora de tomar decisiones

identificadores en la toma de decisiones

Presta más atención a tus decisiones para que veas si de verdad eres tu quien lleva el rumbo o lo estas dejando en manos de “otros

Cuando decides  te puedes equivocar incluso ser criticado y criticada.

Salir de nuestra “zona de confort” nos hace sentirnos incómodos, inseguros y con miedo.

Por eso muchas veces las personas tienden a retrasar la toma de decisiones, anclándose en la queja y esperando un milagro que venga de parte de los demás.

Te vas destruyendo  poco a poco, sin ganas de nada, en vez reconectar con tu  líder interno.

¿Tienes tanto  miedo como para no elegir  vivir la vida que deseas?

¿Qué te impide hacerlo?

Te dejo 6 identificadores  que te ayudarán a pasar a la acción y tener otros resultados:

1) Regálate un momento para ti. Para descansar, para pensar

Pregúntate qué quieres tú en este momento de tu vida (y no los demás). Reconoce todo lo bueno que hay en ti y permítete este encuentro diario contigo.

Conecta con  tu pasión, con tu esencia, con aquello que te hace disfrutar

¿Quien estas siendo ahí, en ese momento tan dulce?

 

2) Identifica tus valores porque ellos te ayudaran a encontrar el rumbo cuando te sientes a la deriva.

 

3) Identifica tú capacidad de resiliencia: ¿cómo reacionas ante la adversidad y las dificultades que pueden aparecer?

 

4) Identifica tu “para qué”. Cuando llegue el momento de elegir, pregúntate: ¿para qué elijo esto?

Aquí descubrirás que algunas decisiones están basadas en expectativas producto de tu “yo pasado

 

5)  Identifica ventajas e inconvenientes.  Tomar una decisión implica aceptar sus consecuencias, tenlas también en cuenta. ¿Cuáles son las ventajas de cada una de las opciones?

¿Cuales son los inconvenientes de cada opción?

 

6) Identifica qué te impide avanzar y tomar decisiones.  ¿Qué es lo que te está  bloqueando para afrontar esa decisión? ¿Qué necesitas para tomar la decisión?

 

 

La toma de decisiones es una de las tareas más difíciles y estresantes que tiene que realizar el ser humano. Si no se realiza de forma adecuada, puede ser causa de problemas.

Ya en la elección de la decisión nos podemos encontrar con bloqueos importantes como un conflicto de valores cuando decidimos terminar con nuestra relación de pareja o evitar a los hijos los problemas de un proceso de divorcio

“Cuando tus valores son claros para ti, tomar decisiones se vuelve más fácil”

Roy E. Disney

 

Hay personas que soportan muy mal la incertidumbre…

El miedo a fallar puede ser totalmente paralizante.

Podemos buscar inútilmente la lógica en una situación  que es irracional.

Podemos delegar en otros la decisión para que se equivoquen ellos, podemos aplazar indefinidamente y repetidamente nuestra actuación

 

Conclusión

 

conclusion de la toma de decisiones

La toma de decisiones es fundamental para cualquier actividad humana, todos tenemos la capacidad para llevarla a cabo y son esas decisiones las que nos permiten avanzar, aprender en los fallos y a fin de cuentas evolucionar.

Hay quien toma decisiones rápidamente buscando una salida huyendo de aquello que tanto dolor le produce en vez de  enfrentarse a ello.

Debemos pensar muy bien en las posibles consecuencias que esta tendrá y   no actuar por impulsos.

Las decisiones son determinantes para nuestra vida,  y si “son las elegidas por nosotros mismos” pueden darnos la estabilidad emocional que estamos buscando y necesitamos para obtener el equilibrio  que deseamos.

Toma decisiones con  tranquilidad, desde diferentes perspectivas, después de pensar y analizar.

Las mejores decisiones tienen una gran parte de razón, un poco de emoción y una pizca de intuición.

Toma decisiones desde tus valores, defiéndelos y dales “el valor” que merecen en tú vida.

Según la RAE:  

Descubrir es: manifestar, hacer patente, destapar lo que está tapado o venir en conocimiento de algo que estaba ignorado.

 

!!Vamos!!¿ Cuéntame  en los comentarios  ¿qué indicadores utilizas tu para saber que has tomado la decisión correcta? 

 

Por supuesto te animo a que compartas este articulo.

Si conoces a alguien le puede ayudar  o porque simplemente te ha gustado.

Graaacias por estar ahí y leerme.

Un abrazo Virginia

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