..

A veces somos nosotros quienes lo decidimos.

Pero por lo general no nos gusta que nos saquen de nuestra zona de confort y si esto  va a suceder, lo más inteligente es afrontarlo (con toda la ayuda que necesites o que puedas conseguir).

 

Nos queda ver que otras posibilidades  tenemos y elegir cuál es el mejor paso a dar.

Con un simple cambio de punto de vista, lo que te parecía un inconveniente puede transformarse en otras posibilidades e incluso, en oportunidades.

Quisiera contarte algo que me ha ocurrido recientemente.

Resistir frente a fluir: lo que el árbol me enseñó

Desde la ventana de mi puesto de trabajo, veo un árbol.

Solamente ese árbol.

No es demasiado grande pero ya tiene unas ramas  muy largas.

Le estoy observando en un día en los que sopla mucho el viento.

Son los días que más me gustan, (como signo de fuego, eso me activa a nivel energético y lo puedo notar en mi interior).

Le observo como deja que el aire fuerte zarandee sus ramas, a pesar de la incomodidad que pueda sentir con ese movimiento.

Entiendo que debe ser así, sin ofrecer resistencia, ya que eso supondría perder alguna rama.

Y después de observar, comienzo a reflexionar ¿qué me está enseñando este árbol?

Puedes pensar que el aire me está anulando la mente, pero no es así.

Me pongo a pensar en los cambios que la vida nos pone en nuestro camino.

También pienso que esas son las opciones que nos da la vida.

Que  “a pesar de la incomodidad que sufrimos con ese zarandeo” parece que todo será más cómodo si no ofrecemos tanta resistencia.

No nos gusta que nos saquen de nuestra zona de confort  pero si  va a suceder, lo más inteligente es afrontarlo.

Esperar que las nuevas realidades se posen, para ver con qué fichas nos hemos quedado y cuál es el mejor paso a dar.

Así cuando comencé a escribir este post me encontraba  “saliendo de mi zona de confort”.

Podía sentir que el “zarandear de los vientos” me podría romper en cualquier momento.

 

 ¿Resistes o te dejas mecer? ¿Resistir frente a fluir?

Cada vez que me aparece un escalón alto en mi camino, un reto, que a la larga será un aprendizaje, me bloqueo.

Puedo incluso notar la presión física en el pecho.

Ese era un día de esos, pero esta vez  estaba allí el árbol que antes no estaba (básicamente porque me cambiaron de oficina).

Solo me dedique a observar sus ramas, que me invitaba a hacer lo mismo y dejar de ofrecer resistencia.

Ahora bien, no sé qué decir, si es más fácil dejarse mecer u ofrecer resistencia aunque suene contradictorio.

Te invito a que pienses en una situación que  estés viviendo o que  te haya pasado y te respondas de manera sincera

Una discusión familiar, un conflicto en el trabajo, un tema de salud, una relación que no acaba de formarse…. Tantos y tantos vientos que nos zarandean.

 

“El pesimista se queja del viento, el optimista espera a que cambie y el realista: ajusta sus velas”

                                        William George Ward. Teólogo británico

 

Te hago de nuevo la pregunta  ¿Te dejas mecer o tomas resistencia con los dientes apretados?

Para mi resistencia: son los enfados, las discusiones por tener la razón o esperar a que nos la den, los juicios….

Y el mecer significa la aceptación incondicional hacia el otro, la empatía, el ponerse en sus zapatos.

Y sobre todo la ausencia de juicios…. eso es lo que me parece más complicado

¿Verdad?

Sigue reflexionando sobre cómo te comportas frente a los vientos que aparecen y soplan fuertes.

Cualquiera de los dos que elijas te aportara un aprendizaje, estoy segura, aunque ahora tú mismo no seas capaz de verlos.

La conclusión que saco de esta experiencia que estoy compartiendo es que eres tú quien elige una u otra opción, o ambas a la vez.

Dejar de resistir

 

Te hace libre frente a cualquier obstáculo para elegir pasarlo bien o pasarlo menos bien.

Tú decides pero yo te animo a dejar de resistir  

¡Cuánto desgaste inútil en la lucha y que agotador es!

No te resistas, aprende de la naturaleza.

Estás hecho con la misma esencia, el río corre y el agua se adapta a lo que se encuentra en su camino, el árbol se dobla con el viento…

No se resisten, se adaptan.

Muchas veces, dejamos de intentar forzar las cosas para salirnos con la nuestra.

El resultado que perseguíamos aparece como por arte de magia o se presenta un hecho (o una persona) mucho más favorable que lo que imaginábamos.

   Aceptarse

 

Si entiendes y aceptas tus límites.

Acepta la situación por la que estás pasando y no opongas resistencia deja que ocurra.

Acepta que ciertas cosas pasan muy a pesar de que uno quiera y pueda hacer algo, no intensifiques la experiencia.

Nuestra mente tiene una forma particular de mantener pensamientos que nos generan una fuerte reacción emocional.

Los pensamientos negativos  y las creencias limitantes son protagonistas en esta historia.

Obsérvalos, míralos a la cara y sobre todo reconoce su presencia  y la información que tienen para ti pero no les des más fuerza

  Relajarse

Toma una actitud relajada y permítete que aparezcan nuevas ideas  (entonces podrás resolver lo que se te presenta de manera más eficiente).

No estoy sugiriendo que bajes los brazos sin pelear, ni que te rindas ante la primera dificultad – ¡jamás haría eso yo misma!-  sino que no te cierres  en un solo objetivo.

Eres un ser completo.

Con múltiples capacidades, con superpoderes  y talentos, no lo olvides.

Una cosa es nadar contra la corriente y otra, muy distinta, zambullirte en el agua y disfrutar de los procesos que se van dando.

Así podrás estar lo suficientemente presente como para saber si realmente quieres lo que estabas buscando, si es para ti o si, mejor lo dejas y te dedicas a otra cosa.

 Y  fluir……

 

Con un simple cambio de punto de vista, lo que te parecía un inconveniente puede transformarse en otras posibilidades e incluso, en oportunidades.

Aprender a fluir con la vida, mientras más resistencia pongas, mientras menos quieras que ocurra algo, mientras más preocupado estés por una situación, más se intensificará en tus narices.

Llega un momento en que conviene entregarse y dejar de malgastar fuerzas contra lo que  va a suceder sí o sí.

La resiliencia es la capacidad de aceptar lo que nos ocurre siendo flexibles y salir fortalecido de esa experiencia que nos ha tocado vivir.

 

Todo, absolutamente todo es pasajero.

Muchas cosas no podremos cambiarlas, pero el hecho de cambiar nuestra forma de reaccionar ante ellas nos hará sufrir menos, alejarnos mentalmente de lo que nos hace daño.

Es muy útil  pensar qué podemos aprender y crecer viendo qué beneficios  podemos sacar de la situación que nos afecta.

 

“Ningún ser humano puede controlar  todas las circunstancias y eventos de la vida, pero si puede aprender a controlar sus actitud ante ellos”

Ramiro Calle

 

Te invito entonces a que te des-cubras.

A que te des el permiso para buscar en lo más profundo de ti y a disfrutar del viaje conmigo.

 

Y ahora te toca a ti

Escribeme en los comentarios y cuentame:

¿Qué es para ti, resistencia?

¿Qué es para ti fluir?

¿Te dejas mecer o tomas resistencia con los dientes apretados?

Según la RAE:

Descubrir es: manifestar, hacer patente, destapar lo que está tapado o venir en conocimiento de algo que estaba ignorado.

Si crees que a alguien le puede ayudar en su día a día o porque simplemente te ha gustado.

Te invito a que compartas este artículo

Graaacias por estar ahí