Re-descubrirte a través de la maternidad

Hace poco alguien me dijo; “evolucionamos a partir de las crisis, no desde la zona de confort”

Aquí empieza el juego de la vida consciente, y, antes de seguir, te aclaro, la palabra crisis no tiene porque significar algo malo, ni la zona de confort tiene porque ser “buena”

Entendamos la palabra crisis como un suceso, buscado o no, que te cambia la vida de forma drástica.

La Maternidad es un ejemplo claro de esto, por lo menos como yo lo veo.

Hoy habla mi invitada sobre Re-descubrirte a través de la maternidad

En mi caso, una decisión calibrada, meditada. Salí de mi zona de confort para entrar en una vida que fue diferente a lo que imaginé, viví lo que nadie te cuenta, arrastrada por el amor que me salía por los poros para dárselo a mi niña, Iris, una gran maestra.

La Maternidad es un tesoro

La Maternidad es un tesoro

La Maternidad es un tesoro (por eso lo escribo en mayúsculas), no es solo ser madre, es la oportunidad de crecer una misma. La oportunidad de dar herramientas a una persona para ser capaz, para ser un adulto emocionalmente inteligente, que tenga una autoestima sana.

Para que se comunique de forma correcta, empática y asertiva. 

La Maternidad es el comienzo de una sociedad sin desigualdades, de respeto, de AMOR.

Por eso me dedico a la Inteligencia Emocional para madres y padres, porque los niños son el futuro si les permitimos y ayudamos a que lo sean. 

Pero para ello, tenemos que sanar nosotros nuestras carencias, nuestros traumas, para no cargarles con nuestras necesidades y sueños a nuestros hijos.

Cuando supe que estaba embarazada

Cuando supe que estaba embarazada

Cuando supe que estaba embarazada me preparé para el embarazo, para que tanto Iris como yo estuviéramos bien, autodidacta en embarazos conscientes, parto respetado, busqué apoyo para la lactancia con Priscilla Stother, líder de la Liga de la Leche en la República Dominicana… Sin embargo, en mi búsqueda nunca encontré información sobre lo que me deparaba la maternidad emocionalmente hablando.

Cuando estamos embarazadas nuestro cuerpo produce sustancias para hacer que estos 9 meses sean benévolos o incluso placenteros.

Creamos un ser a partir de nosotras mismas y, sin embargo, nos sentimos, en general, plenas. Esto es gracias a la naturaleza, a nuestra biología.

No hace falta que lo explique más ¿verdad? nos lo cuentan mucho.

Lo que nadie te dice es que hay sustancias que hacen que te sientas feliz, que reduzcas el estrés, el miedo, para que ello no afecte a tu bebé. 

Pero no nos hablan de todo, se quedan muy escasos, emocionalmente hablando.

Te aconsejan “No fumes”, pero, puedes seguir trabajando con alto estrés “esto no importa”… o sí… Nadie te habla de las necesidades emocionales de la madre y el bebé cuando nazca.

 

En el momento del parto

En el momento del parto, una de estas sustancias, la progesterona, cae en picado, es cierto que aumentan otras como la oxitocina y la dopamina pero, la calma y el placer se reducen drásticamente para dar paso a la atención y a la sensibilidad, lo que sea necesario para asegurar que las madres cuidaremos de nuestros pequeños y la supervivencia de la especie esté garantizada.

Pero no somos IKEA.

Cada una vivimos nuestro embarazo, parto y maternidad de forma diferente. 

Como les explico a “mis mamis”, esas mujeres (también hombres) que se llegan a mí como alumnas o sesiones individuales, hay múltiples variables que condicionan la vivencia de estas experiencias; nuestra cultura, educación recibida, preparación, carácter, apoyo del entorno, el temperamento de nuestro hijo recién nacido, comodidades… el ser humano es tremendamente versátil, plástico, e influenciable también.

Cuando fui madre

Cuando fui madre me dolía separarme de mi niña, aunque fuera para darme una ducha.

Mi cerebro estallaba si la oía llorar.

No quería visitas o que durarán mucho tiempo.

Solo quería estar con ella, olerla, besarla y no, no tenía la depresión postparto.

Hacer piel con piel, hacer o no colecho con el bebé, dar lactancia materna desde el mismo momento del parto. 

Todo esto es importantísimo, crucial para la salud emocional y física del bebé y de la madre.

¿Lo sabías?

Una de las formas de equilibrarnos emocionalmente es hacerlo por medio de las sustancias mencionadas, la oxitocina y la dopamina, y para tenerlas es fundamental que haya ese contacto, lamentablemente, no se tiene, no se promueve, excepto en contados centros sanitarios y/o familias.

Antes de ser madre, a pesar de todo lo que me formé, no sabía que, tras el parto, era muy común sentirse triste, desorientada, cansada sí, pero no solo físicamente.

No sabía que la expectativa de ser una madre feliz y radiante está lejos de la realidad. Tampoco sabía que no tendría necesidad de socializar.

Que sentiría un dolor real cada vez que alguien me separara de mi bebé aunque fuera para que yo pudiera darme una ducha y que esto es parte del postparto.

Algo que tampoco sabía es que, los niños Sí vienen con un manual de instrucciones, y que ese manual son las otras madres o padres, y que no es cuestión de competir, es cuestión de información y de elección. 

Como me enseñó Teresa García, psicóloga familiar, aprendamos a ser madres y padres desde que somos nosotros mismos bebés, de observar a otras madres y que una falta de este aprendizaje hace que nos resulte tremendamente complicado ser padres, aunque leas muchísimo y hagas muchos cursos.

 

Ser madre me mostró una Edurne que no conocía

 

Ser madre me mostró una Edurne que no conocía

 

Ser madre me mostró una Edurne que no conocía, me permitió conectar con mi infancia, con experiencias vividas y que ni siquiera recuerdo. Pero también me mostró lo maltratada que está la Maternidad en nuestra sociedad, lo injustamente ignoradas que estamos las mujeres y los niños en las culturas más potentes.

Esto también afecta a los hombres que quieren criar a sus hijos, a disfrutar de ellos. Esos hombres que desean estar con sus hijos, hacer piel con piel, vivir sus primeros meses, para muchos, los hombres no entran en esta ecuación, una pena. El padre de mi hija se implicó mucho y es algo que adoro y me hace feliz él, por ella y por mí.

Otra cosa que me di cuenta y que es una batalla elegida para que no suceda, es que los niños y las madres estorbamos y esto se refleja en esta sociedad egoísta y atontada. 

Lo hemos vivido durante el aislamiento por el Covid-19 donde los niños nos han demostrado que nos necesitan cerca, que las cosas mejoran con el contacto con nosotros y, si no lo has vivido así, si no lo has disfrutado ¿qué te lo ha impedido?

Sin embargo, por lo menos en España, no se ha tenido en cuenta sus necesidades o no tanto como a mí me hubiera gustado.

Si lees esto cuando vas a ser madre, o lo has sido y te sientes como E.T. en la tierra, te animo a que respires hondo, que te quieras mucho y que te rodees de otras madres, busques formación específica, no tanto de crianza como de Maternal, como lo llamó Laura Gutman. 

Haz formaciones de autoconocimiento, de desarrollo personal, de Mindfulness porque, como digo en mis talleres, “Si te Cuidas, los Cuidas”, y para poder ser la madre que quieres ser primero debes saber quién eres para ti, si te amas y mejorar la relación contigo misma.

Te deseo una maternidad llena de amor y de crecimiento personal.

 

Presentación

 

Hoy mi invitada, Edurne San Vicente se presenta en su blog como: “Entrenadora Emocional, y quiero acompañarte en la aventura del descubrimiento de tu mundo emocional.

Te daré herramientas para comunicarte contigo, hacer un trabajo de autoconocimiento y te acompañaré para que consigas tu objetivo y vivas en equilibrio emocional”

Te dejo aquí el enlace para que visites su web: tumenteytu

Y ahora te toca a ti

 

Según la RAE:  

Descubrir es: manifestar, hacer patente, destapar lo que está tapado o venir en conocimiento de algo que estaba ignorado.

Después de leer este artículo ¿Qué has descubierto de ti tras el embarazo?

¿Hay una mujer diferente dentro de ti después de la maternidad?

!!Cuéntame!!

Te espero en los comentarios 

¿Te habías parado a pensar que tiene que ver sexo con el  autoconocimiento antes de leer este artículo?

Por supuesto te invito  a que compartas este artículo tanto si conoces a alguien que le pueda ayudar o porque simplemente te ha gustado😉

Graaacias a ti, por estar ahí y leerme.

Un abrazo 

Virginia