Las emociones y el confinamiento 

Aún no he podido escribir en mi diario sobre las emociones y el confinamiento porque no encuentro las palabras para describir todo esto que ha sucedido 

Y hoy igual que hace unos meses miro a través de la ventana.

En esa imagen que ahora me parece algo lejana, lo que veo a través de ella no me resulta familiar y  también estoy segura de que la persona que veo  tampoco es la misma de hace unos meses atrás.

Pasamos de tenerlo “todo planificado” incluso  con meses de antelación como las vacaciones de verano a sentir que ya no dirigimos la nave de nuestra vida.

No sé exactamente el orden de cómo fueron apareciendo  las emociones, seguramente fueron surgiendo entremezcladas a lo largo de las semanas,  o incluso en un mismo día, pudieron ocurrir todas a la vez.

Las pondré en primera persona para compartirlo y tal vez te ayude a entender y sobre todo a entenderte.

Gestionar las emociones no es apartarlas, no es ocultarlas solo por dar una imagen de una “persona emocionalmente estable”.

Lo primero es reconocerlas, después darles un espacio y darnos permiso para sentirlas.

Además es interpretar el mensaje que me traen cuando se presentan.

Hoy quiero hablarte de las emociones y el confinamiento

 

¿Qué es una emoción?

 

¿Qué es una emoción?

 

Según Salovey y Mayer (1990) definen la emoción como un conjunto de habilidades que pueden ser aprendidas y estructuran el concepto en torno a cinco dimensiones básicas referidas al:

– conocimiento de las propias emociones.

– a la capacidad de autocontrol.

– a la capacidad de automotivación,

– al reconocimiento de las emociones de los demás.

– y al control de las relaciones

La emoción es un impulso a la acción que proviene de un estímulo que trae asociadas unas manifestaciones físicas y un componente de voluntad.

Las emociones sirven para establecer como nos posicionamos con respecto a nuestro entorno

Cada persona experimenta una emoción de forma particular, dependiendo de sus experiencias, su aprendizaje,  su educación…

Las emociones ayudan a construir “nuestra vida”.

 

Diferencia entre emoción y sentimiento

Las emociones se caracterizan por ser inmediatas, se definen a nivel fisiológico y tienen una gran intensidad ya que son el sistema de alarma de nuestro organismo

Una vez hemos entendiendo qué ha ocurrido y por qué nos sentimos de una manera o de otra,  entonces estamos hablando de sentimientos.

Para tener un sentimiento es necesario pensar en lo que ha pasado reflexionar sobre cómo nos hemos comportado y así comenzamos a elaborarlo.

Por lo tanto  los sentimientos son  el resultado de las emociones

El sentimiento sería lo que “deja” una  emoción.

Puedes ver aquí un vídeo sobre la  película Inside out o Del revés, que habla y explica muy bien sobre  lo que estamos hablando

 

Escribiendo sobre mis emociones

 

Escribiendo sobre mis emociones

Después de una breve explicación quiero contarte sobre algunas de las emociones por las que pase en el  confinamiento

De los días y las actividades encajadas en una agenda marcadas por horas pasamos sin apenas darnos cuenta a unos días desorganizados y sin  rutinas

Era incapaz de mantener un día igual al anterior, me vi torpe a la hora de  de resolver, indecisa e  incomprendida por mí misma.

No acababa de entender (me) cuando siempre me consideré una mujer decidida

 

Escribiendo sobre la tristeza

Es la emoción que más nos hace intimar con nosotros mismos y con los demás.

La tristeza es una emoción  considerada negativa  y la escondemos porque no “está bien vista”, incluso huimos de ella.

Es una emoción que invita a la introspección.

Y tengo que reconocer que: según pasaban los días comencé a sentirme melancólica,  incluso molesta y enajenada una vez más conmigo misma por esta desidia que me invadía, decepcionada y desilusionada  con toda esta situación.

 

Escribiendo sobre la ira

La ira no llega así como así, empezó como una “pequeña molestia”, una frustración, un enfado….

Y entonces se convierte en enojo.

La ira es una emoción que nos invita a movernos, a pasar a la acción.

Darle normalidad y aceptar  que también  nos podemos sentir así  debido a la e incertidumbre por la situación laboral, personal, política,  económica nos puede producir nerviosismo incluso crispación.

Hay muchas cosas que nos preocupan y otras que nos enfadan.

En este nivel ya estás juzgando  y etiquetando a las otras personas o a ti misma.

Y comencé a sentirme furiosa, frustrada.

Enfadada conmigo, como siempre, por no ser capaz de encontrar el equilibrio durante un tiempo más largo, impotente, irritada por lo que veía en las noticias, en las redes, en mi ciudad…

 

Escribiendo sobre el miedo

La mayoría de las veces, al sentir miedo,  nos dejamos llevar por lo que puede ocurrir  y suele ser de una ”manera exagerada”

Si, realmente, estamos imaginando y creando en nuestra mente una situación  sin tener ni idea de cómo sucederá.

Aquí la emoción normalmente te paraliza o te puede dar por salir huyendo

El miedo te avisa de que no tienes recursos para abordar lo que está sucediendo.

Refleja una desproporción entre la situación y los recursos con los que cuentas.

Y tengo que reconocer que sentí miedo, por los míos, por si algo les podía ocurrir.

Me sentí insegura por cómo iban sucediendo los hechos, la crispación de la gente, el tema social, la política incluso,  temerosa y muy inquieta. 

 

Escribiendo sobre  la alegría.

En general la alegría forma parte de las emociones y sensaciones relacionadas con un estado de bienestar interior; felicidad, satisfacción, júbilo, éxtasis, etc.

La emoción de la alegría favorece el equilibrio entre la  mente y cuerpo permitiéndonos recuperarnos del estrés de nuestra vida diaria.

También ha habido sitio para la alegría por ver cómo la gente se ayudaban unos a otros,  recuerdo el primer día que  todo el país nos pusimos  de acuerdo para aplaudir a los sanitarios a las 8 de la tarde, aun se me erizan los pelos al recordarlo!!

Recuerdo haber pasado tardes jugando en familia todos juntos como cuando eran pequeños o ver un documental o una peli todos a la vez.

 

Los 5 aprendizajes sobre las emociones y el confinamiento

Los 5 aprendizajes sobre las emociones y el confinamiento

 

1. Reconoce la emoción que aparece  detrás de tus actos

La mayoría de las veces apartamos la emoción y así creemos protegernos de ellas  porque pensamos que serán incómodas.

No puedes apartar  tus emociones.

Tienes que ver  y  entender cómo  te influyen.

Cuando algo te haga actuar o sentirte de una  manera concreta, tomate un momento y  reflexiona sobre la emoción que hay detrás buscando su origen.

Puede que cueste las primeras veces pero luego con la práctica se irá haciendo casi en automático e irás encontrando las respuestas.

2. Amplia tu vocabulario (emocional) y expresa tus emociones

Cuando  quieras  describir  y reconocer tus emociones intenta ser lo más específica  y concreta en tu vocabulario.

Las palabras que utilices para describir tus emociones te van a ayudar  a entender cómo te estás sintiendo

Cuando no controlas, en este caso el lenguaje, tiendes a ponerte nerviosa porque tienes la sensación de no saber lo que te pasa, verbalizar las emociones te hará sentirte más tranquila.

Ahora que ya sabes identificar y poner nombre a tus emociones, el siguiente paso será  empezar a  expresarlas  de manera asertiva

3. Observa tu lenguaje corporal

Si te cuesta identificar tus emociones y verbalizarlas, prueba a fijarte en tu lenguaje corporal te dará muchas pistas de lo que está ocurriendo en tu interior.

Por ejemplo, hay gente que al inicio de un enfado se cruza de brazos porque empieza a sentirse agredido

Pero no solamente son  cambios posturales.

Las emociones también provocan manifestaciones fisiológicas  como rubor cuando te enojas o presión en el pecho cuando estás triste.

4. Observa  lo que piensas  y podrás elegir cómo te comportas

Muchas personas se excusan diciendo que en los momentos emocionales pierden el control y no son dueños de sus actos.

Los sentimientos son el resultado de la emoción y de lo que piensas sobre esa emoción.

No puedes evitar la emoción, pero sí que puedes modificar tus pensamientos al respecto.

La próxima vez que sientas una emoción, presta atención, recuerda que detrás vendrá un pensamiento.

Decide entonces qué pensamientos quieres tener y cómo deseas comportarte.

Te dejo a continuación algunos remedios que pueden ayudarte:

Si estás muy nerviosa, mójate la cara  o  intenta que te dé el aire. .

Otra opción es el ejercicio y todas sus ventajas porque  se ha demostrado que mejora la confianza y ayuda a reducir la ansiedad

El sueño es reparador, duerme lo que necesites..Cuando duermes generas endorfinas y reduces los niveles de cortisol que es  la hormona del estrés

5. Deja de juzgarte por sentir lo que estás sintiendo

Un error que cometemos todas cuando observamos una reacción en alguien es juzgar únicamente la reacción, cuando detrás de ella hay muchísimo más

Las emociones tienen una única función: darte información sobre lo que está ocurriendo.

No luches contra ellas.

Debes entenderlas y obtener toda la información posible para  afrontar el reto que tienes delante.

 

Mi reflexión para terminar

Las emociones y el confinamiento han sido un curso acelerado en el cual aprender a gestionar nuestras propias emociones

Muchas veces no nos damos cuenta de la importancia de la inteligencia emocional, nuestros superpoderes, en nuestras vidas.

En las escuelas se preocupan por formar profesionales competitivos dejando de lado formar individuos sanos emocionalmente

La inteligencia emocional ha demostrado ser una herramienta básica para nuestra salud mental, en estos días que hemos pasado de confinamiento

Considera tus emociones no como algo bueno o malo, sino como la fuente de información que te ayudará a ser más consciente

No podemos controlar las circunstancias que nos envuelven, pero sí nuestras reacciones y comportamientos.

El modo en que lo hagamos determinará un afrontamiento más adecuado para los días que tenemos por delante

Daniel Goleman, explica que la Inteligencia Emocional es el conjunto de habilidades que sirven para expresar y controlar los sentimientos de la manera más adecuada en el terreno personal y social.

Atrévete a mirar con cariño dentro de ti y comienza re-descubriendo-te y quizás en este camino alguna de mis guías te puede resultar interesante:

 

Y ahora te toca a ti

 

Según la RAE:  

Descubrir es: manifestar, hacer patente, destapar lo que está tapado o venir en conocimiento de algo que estaba ignorado.

¿Has podido verte reflejada en alguna de estas emociones durante este confinamiento?

!!Cuéntame!!

Te espero en los comentarios 

¿Tienes algún aprendizaje sobre las emociones y el confinamiento?

¿Has descubierto en ti herramientas de inteligencia emocional que te han servido durante este confinamiento?

Por supuesto te invito  a que compartas este artículo tanto si conoces a alguien que le pueda ayudar o porque simplemente te ha gustado😉

Graaacias a ti, por estar ahí y leerme.

Un abrazo 

Virginia