El asco es la emoción que nos evita aceptar alimentos tóxicos o en mal estado.

Nos aleja de aquello que no nos conviene o es un peligro para nosotros.

Sin embargo, en ocasiones sentimos asco ante cosas y personas sin que ello esté justificado, por ejemplo ante algún alimento o ante personas que nos caen mal.

Además, la carga emocional del asco puede llevarnos a la intolerancia, es decir, a no soportar ciertas cosas o personas, lo que conlleva prejuicios y una visión muy parcial de la realidad.

Al igual que el miedo nos protege de diferentes estímulos peligrosos que pueden comprometer nuestra vida,

En este sentido, puede parecer que miedo y asco son emociones muy relacionadas…

¿Quién no ha visto una cucaracha en casa y ha sentido miedo y asco a la vez?, pero ciertamente son emociones diferenciadas.

Se podría decir que el asco precede al miedo.

Yo puedo sentir asco hacia un alimento en descomposición y sentir  miedo si finalmente lo como  porque  corro el riesgo de enfermar y morir.

A nivel físico podemos sentir náuseas,  o  mareos…como una reacción natural del cuerpo a alejarse de ese estímulo.

Todos conocemos las expresiones  universales que nos sirve para expresar nuestro desagrado

Ahora bien, tal como el resto de las emociones básicas, el asco también tiene una razón de existir.

 

Sus funciones principales tienen relación con:

 

Generar respuestas de escape cuando es necesario.

Evitar situaciones desagradables o potencialmente dañinas para la salud.

Potenciar hábitos saludables, higiénicos y adaptativos.

Si bien el asco puede experimentarse como una sensación desagradable, queda demostrado que es sumamente protectora.

El asco exagerado puede llevar a las personas a padecer fobias concretas con  animales popularmente considerados como “repugnantes” y que solemos asociar con la suciedad (gusanos, arañas, etc.).

También se puede asociar con otros trastornos.

Las personas que experimentan esta enfermedad suelen sentir asco al tocar determinados objetos o al estar en situaciones que consideran “infectadas” o “contaminadas” lo cual,  tendrá la necesidad de lavarse las manos de forma compulsiva.

Como he comentado antes el asco puede llevarnos a la intolerancia,  a los juicios de valor que nos dan una visión muy particular  de la realidad.

Las personas somos auténticas máquinas de hacer juicios.

¿Sabías que bastan cuatro minutos para generar en nuestra cabeza una idea de cómo es una persona?

Muchas veces ponemos “etiquetas” a la gente nada más conocerla.

Una vez “tenemos marcada” a la persona, nos creamos una idea de ella que utilizaremos siempre al verla.

Estos juicios y etiquetas influyen en nuestra actitud hacia esa persona, convenciéndonos que esa persona no merece nuestra atención,, incluso cuando no le hemos dado la oportunidad de demostrarlo.

Por supuesto esto también ocurre cuando la persona nos cae fenomenal, cuando “nuestro juicio” fue “positivo”

Aquí te dejo un vídeo que lo refleja muy bien: la historia de siempre,  desde el comienzo observate, “mira” tus pensamientos

 

·      ¿Te has parado alguna vez a pensar cuantos juicios  haces a lo largo del día?

·      ¿Cuántas personas tienes “ya, etiquetadas” en tú vida?

·      ¿Las conoces lo suficiente como para saber realmente como son?

·      ¿Acaso les has dado la oportunidad de demostrártelo?

 

Experimenta, con la curiosidad de un niño, no creas lo que te cuento.

Cuando te presenten a una persona, reduce lo máximo tus juicios y  veras que se  te abrirán otras posibilidades.

Otra de las cosas que solemos  juzgar  de forma habitual es lo que la gente nos cuenta…

¿Cuántas veces te ha contado alguien un problema que le tenía preocupado y tú has pensado…”Vaya tontería…”?

 

¿Te has parado a pensar que para la persona  lo que te esta contando es realmente un  problema?

 

El ponerse en el lugar del otro y ver el mundo desde su punto de vista es lo que se conoce como empatía.

La empatía supone el “ponernos en los zapatos del otro”, ponernos en su situación.

El concepto en sí es fácil de explicar, sin embargo el hacerlo requiere mucho trabajo, y sobre todo voluntad.

 

Toda idea es siempre dicha por alguien que, al emitirla, revela quién es”

 Nietzsche

 

Los juicios vienen del pasado, se emiten en el presente y abren o cierran posibilidades para el futuro.

Si tratamos los juicios como si fueran afirmaciones absolutas, nos estamos cerrando a muchas posibilidades.

 

La ley del espejo

 

Cuando algo que vez en otra persona, una actitud, una característica de su personalidad que no te gusta, y además, provoca en ti un gran rechazo: eso que rechazas está en ti.

Igualmente cuando ves algo en una persona que te encanta, que admiras… mira bien: esa faceta está en ti.

Pon tu atención en esa faceta para que pueda crecer y utiliza la proyección para conocerte mejor en relación a tus virtudes y talentos.

Como se dice en un curso de milagros;

”Siempre estás enfrente de ti mismo”

La proyección es el proceso de atribuir a otros lo que pertenece a uno mismo, de tal forma que aquello que percibimos en los demás es en realidad un reflejo  de algo que nos pertenece.

Puede ser un sentimiento,  una necesidad o un rasgo de nuestra personalidad.

Hay algo que tu alma añora  que aquella persona  tiene, a lo mejor es algo que no te atreves a expresar o hacer, o que crees no eres capaz.

Un ejemplo  seria si sientes  rechazo por la persona que ha dejado todo para seguir su verdadera vocación, que es coherente con sus valores y   tú no te sientes capaz de hacerlo.

O quizá sientes rechazo por la persona que no es capaz de mantener el esfuerzo para lograr lo que se ha propuesto porque yo tampoco soy capaz de hacerlo. (Rechazo de algo que está en ti).

No es sencillo pero si tomas consciencia de lo que te muestra “el  espejo”  respecto a las personas que te rodean vas a ir descubriendo muchas facetas tuyas.

Cuando tengas plena conciencia de que aquello que ves en el otro, es aquello que está en ti, entonces te liberarás.

Esto nos facilita enormemente el camino para conocernos, esto  cambia todo.

Esto nos va a permitir ver una experiencia de  aprendizaje, donde antes veíamos un problema.

El único que debe y puede cambiar es uno mismo.

El querer cambiar a los otros no solo no va a tener ningún éxito sino que además es una muestra de nuestra resistencia a cambiar.

Cuando identificas a través de una persona algo que no te gusta de ti y lo cambias,  desaparece.

Sencillamente  ya no hay proyección, no te provoca emociones de rechazo.

No ha desaparecido somos nosotros los que hemos cambiado nuestra interpretación de las cosas.

El cuerpo también actúa  muchas veces como un espejo y” refleja”  las emociones de nuestro inconsciente.

 

“Un juicio dice más de quien dice que a quien se lo dices”.

            Maturana

En pocas palabras,  las circunstancias y acontecimientos de la vida son una proyección de nuestras creencias,  nuestra formasde pensar y actuar.

Entender esta premisa, y ponerla en práctica, nos ayudará a mejorar nuestras relaciones.

 

Descubre las 5 claves de la ley del espejo.

 

 

1. Mira en tu interior

 

Cada uno de nosotros somos dueños de nuestra realidad.

Es una  realidad que nosotros hemos creado y por lo tanto un reflejo de lo que experimentamos y nos sucede en el día a día.

Mirar hacia nuestro interior nos ayudará a ver la realidad de otra manera.

Qué duda cabe, que si existen emociones  como el enfado o la frustración sin darnos cuenta, harán que veamos la realidad desde una perspectiva muy distinta de si experimentamos  la  aceptación.

 

“Hay dos maneras de ver la vida: una es creer que no existen los milagros y la otra es creer que todo es un milagro”

               Albert Einstein

 

2. Mayor conocimiento de nosotros mismos

 

Si tenemos la valentía de reconocer que los defectos o virtudes que les atribuimos a los demás son en realidad un reflejo de nuestro interior, obtendremos un mayor conocimiento de nosotros mismos.

 

3. Mayor autocontrol

Ser conscientes de que  lo que reflejamos en la visión que tenemos sobre  los demás, esta en  nuestro  interior.

Eso nos ayuda a  recuperar el control sobre los pensamientos y acontecimientos.

 

4. Mayor bienestar

En las relaciones con los demás, “observando nuestros pensamientos” obtendremos un mayor bienestar y eso nos dará paz interior, porque somos conscientes de lo que nos ocurre.

De nosotros depende.

 

 

5. Ser agradecidos

Puede ser un ejercicio complicado al principio.

Pero la ley del espejo exige voluntad y valentía para reconocer en las personas no solo los aspectos que nos disgustan sino también los hechos positivos que nos presentan y que nos hacen sentirnos  agradecidos por la ayuda prestada o un  gesto realizado en algún momento determinado.

 

 

Y ahora te toca a ti

 

 

Según la RAE:

Descubrir es: manifestar, hacer patente, destapar lo que está tapado o venir en conocimiento de algo que estaba ignorado.

Te invito a que compartas este artículo.

Si crees que a alguien le puede ayudar en su día a día o porque simplemente te ha gustado.

Graaacias por estar ahí y leerme.

Un abrazo

Virginia

2 thoughts on “La emoción del asco: ¿qué rechazas?

  1. Nada más conocer a una persona ya le hacemos un escáner y con él una respuesta, «Me cae bien, me cae mal» ¡Si aún no la hemos llegado a conocer lo suficiente para llegar a esa conclusión! Pero así actuamos los humanos, la inmensa mayoría por instinto.

    1. Hola Carmen asi es, es algo que no podemos evitar. Darnos cuenta de ese pensamiento, de ese juicio y entonces desde ahi actuar. Siempre mirando primero hacia dentro y ver que es lo que rechazamos.
      Gracias por comentar por aqui
      Un abrazo Carmen
      Virginia

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