La culpa: invita-la a tener una conversación

Hoy quiero hablarte de la culpa que es una emoción que nos hace crearnos  “películas de terror” que nos atan y nos impiden vivir plenamente

Todas hemos hecho cosas de las que no nos sentimos orgullosas.

Es mi culpa no haber estudiado lo suficiente, no haber aceptado aquel  trabajo, ser mala madre,  tener poca paciencia,  ser demasiado  tranquila,  ser muy nerviosa, de  muy  llorona o de tomarme todo a risas…

Tendemos a culpabilizar a los demás de manera gratuita.

“Una persona que se siente culpable se convierte en su propio verdugo”, Lucio Anneo Séneca

 

Los niños lo aprenden, por ejemplo, cuando, después de darse un coscorrón contra una pared, sus madres (yo incluida) golpean el muro mientras dicen “¡pared mala!”, desviando  la culpa para aliviar su dolor.

Claro que no  puedo comenzar “echando la culpa“ a los demás  como por ejemplo  nuestros profesores o  nuestros padres ….porque si echamos las culpa a los demás  nos ponemos en modo  victimas y  entonces sí que no, no  podremos hacer nada por cambiarlo

Además  sabemos que instalarnos en la queja no nos lleva a ningún sitio y menos a tomar las riendas de nuestra vida.

 

¿Qué es la culpa?

 

La doctora Laura Rojas Marcos hija del prestigioso doctor Luis Rojas Marcos nos dice que:

” la culpa surge cuando hacemos daño a otra persona, cuando nos avergonzamos de nuestras conductas y/o nuestras palabras o sentimos ira y actuamos de forma perversa. A veces nos culpamos de ser manipuladores y otras de ser fácilmente manipulables. Nos sentimos culpables por no cumplir las expectativas de los demás o de nosotros mismos.”

Personalmente pienso que, la culpa es una de las emociones más dañina.

Como todas las emociones, la culpa tiene una importante misión:

  • Nos brinda información sobre las consecuencias de nuestros actos.
  • Ejerce de brújula moral, indicándonos el camino a seguir.
  • Nos marca límites.

Se dispara cuando creemos que no hemos obrado correctamente, pero ¿quién establece los parámetros de lo que está bien y lo que está mal? ¿De lo que es aceptable o no, correcto o incorrecto?

 

¿Cómo actúa la culpa?

 

Seguro que si te pones a recordar cómo ha sido tu dialogo en estos últimos días,   te has pillado diciendo frases como: “No hice aquello porque me surgió…” “No lo terminé porque …” o “Querría ir al gimnasio  pero…”.

La culpa te persigue en forma de “voz castigadora” que te dice constantemente que estás haciendo mal las cosas

La culpa te crea un sentimiento de no merecer y supone un freno para conseguir aquello que deseas.

Sentirte culpable te hace pensar que  vas a recibir un castigo creándote una inseguridad tremenda.

Perdonarse a una misma y pensar que tus amigos y/o pareja te perdonara sencillamente tampoco lo es.

 

¿Qué personajes acompañan a la culpa?

 

¿Qué personajes acompañan a la culpa?

El miedo es el Rey

–       El miedo paraliza a muchas  personas por ejemplo  en  sus carreras profesionales justo antes de un ascenso o cuando hay un traslado…

–       Miedo a ser juzgadas

–       Miedo a ser una misma

–       Miedo al futuro

No viene solo y le acompañan “otros”

–       El rechazo a quedarnos solas

–       El abandono  y/o  perder algo o alguien que es importante para nosotras.

–       La desconfianza de nuestro entorno

–       La inseguridad

Cuando estamos pasando por un mal momento, no somos capaces de ver nada más.

Solo hay dolor, vulnerabilidad y sufrimiento.

 

¿Y si cambiamos nuestro lenguaje para rebajar la culpa?

 

¿Y si cambiamos nuestro lenguaje para rebajar la culpa?

 

Quizá hayas hecho algo horrible en tu vida.

Si, si ya está hecho y no hay vuelta atrás.

¿Y qué puedes hacer ahora?

Tienes dos opciones:

-Vivir eternamente con la culpa o  intentar perdonarte y vivir con ello

 ¿Puedes cambiar algo del pasado?

Claro que no, hiciste las cosas como supiste y ya está, lo mejor que pudiste o supiste hacerlo.

No lo vuelvas a hacer, perdónate e intenta pasar página.

Sabemos que lo pasado, pasado está, y que no se puede cambiar, pero si podemos aprender a construir un futuro distinto a partir de nuestras experiencias.

Un futuro en el cual nosotros hacernos responsables de nuestros actos para así tomar el control de lo que sucederá en nuestra vida.

Podemos comenzar por sustituir  las palabras culpa por responsabilidad.

Ser responsable, significa asumir nuestros actos y las consecuencias que de ellos se derivan.

Cuando me hago responsable de mis actos, significa que acepto totalmente que, cuando sucede algo, sucede porque yo he hecho que suceda, para bien o para mal.

Podemos controlar muchas cosas pero otras no.

Tomar conciencia del poder generativo de nuestro lenguaje nos permite utilizarlo para transformar aquellas situaciones que no son del todo satisfactorias

Por eso, una de las partes importantes que se trabaja en un proceso de coaching es el lenguaje.

El lenguaje es acción.

Y es capaz con esas acciones de transformar el mundo, generar posibilidades, alterar el futuro y construir otras realidades.

El lenguaje configura nuestro mundo y nuestra realidad.

Es lo que configura nuestras creencias y nuestros paradigmas es lo que genera nuestras interpretaciones ante lo que nos sucede. Por lo tanto, es lo que nos hará sentir unas emociones y no otras;

 

¿Cómo liberarse de la culpa en 3 pasos?

 

1* Requisitos imprescindibles para liberarse de la culpa

–       Que desees liberarte de ella.

–       Qué estés dispuesta a “desmontar” algunas creencias

–       Que quieras cambiar esas creencias por unas nuevas que te hagan sentir mejor.

 

2* Invítala a “tener una conversación”

Invítala a “tener una conversación”

 

Imagina que se trata de una niña pequeña, asustada con todos los miedos que comente anteriormente a su lado.

¿Cómo la hablarías?

¿Cómo sería tu tono y tu actitud frente a ella?

Abraza ese sentimiento de culpa y ve acompañando la situación de  palabras.

Ponte en el lugar de esa niña y reconoce y expresa la culpa

Reconoce tus emociones con tu propio lenguaje ya que las palabras rompen el aislamiento en el que te encuentras

También puede servir  contarle a alguien lo que nos hace sentir culpables y cómo nos sentimos ayudará a aliviar el sentimiento.

Reconoce tus propias limitaciones sobre hechos y deje de exigirte tanto eliminado los reproches que hacen que vuelvas a generarte más culpa.

 

3* Perdona-te

 

Vuelves a ser “el adulto” que esta frente a “tu niña interior”  y… dile

Equivocarse es humano.

Cometer errores es parte fundamental del aprendizaje emocional, así que tranquila.

Todas las personas se equivocan y comenten errores.

Resulta más difícil perdonar a los demás que a una misma.

Perdonarte te “liberara de una carga” dándote un  punto de vista distinto sobre los hechos

Abraza(te)  y acoge a esa niña asustada cambiando el miedo que todo esto le generaba por un gran  amor, el de la adulta en la que te has convertido

Por ultimo

Equivocarse es lo más normal del mundo y estamos aquí para aprender de esos errores aunque también debemos asumir las consecuencias de nuestros hechos.

El pasado no se puede cambiar.

Hicimos las cosas  de la mejor manera que sabíamos y podíamos.

Es en este momento con el aprendizaje que llevamos detrás cuando  podemos mirar de frente y  elegir hacia donde queremos ir.

Atreve-te a mirar con cariño dentro de ti y comienza re-descubriendo-te y quizás en este camino alguna de mis guías te puede resultar interesante:

 

 

Y ahora te toca a ti

 

Según la RAE:  

Descubrir es: manifestar, hacer patente, destapar lo que está tapado o venir en conocimiento de algo que estaba ignorado.

¿Qué has descubierto sobre la culpa que no sabias antes de leer este artículo?

!!Cuéntame!!

Te espero en los comentarios 

¿Alguna vez la habías visto a la culpa “como si de una niña asustada”?

Por supuesto te invito  a que compartas este artículo tanto si conoces a alguien que le pueda ayudar o porque simplemente te ha gustado😉

Graaacias a ti, por estar ahí y leerme.

Un abrazo 

Virginia