Falta de merecimiento: El miedo a brillar

 

El amor empieza por una misma.

Reconocer mi falta de merecimiento explicara el miedo que siento a brillar.

Hoy el tema que traigo es precisamente ese miedo a brillar, sus beneficios que los tiene pero también sus consecuencias.

En qué se apoya esa falta de merecimiento y una historia a modo de ejemplo para que puedas poner mis recomendaciones en práctica.

¿He despertado tu curiosidad?

¿Me acompañas?

 

Falta de merecimiento

 

La autoestima nos enseña a reconocernos valiosas y por  tanto merecedoras de todo aquello que la vida tiene para ofrecernos.

Hemos aprendido desde nuestra infancia a culparnos por nuestros errores y sentirnos mal por ello.

Aprendimos a dudar de nuestras capacidades y habilidades.

Aprendimos a  eludir nuestra responsabilidad cuando las cosas no salen como queremos que salgan o incluso cuando salen bien, dando el mérito y los aplausos a  otras personas.

Hemos escuchado muchas veces que hay que “conformarse con lo que uno tiene” y crecimos pensando y sintiendo que  si deseamos algo más allá de lo que los demás consideran “normal” o “habitual”,  estamos siendo egoístas y avariciosas

Estas creencias  limitantes no dejan que encontremos la abundancia porque nos mantienen atadas por sus propias cadenas.

Nada ni nadie te juzgan o valora cuanto puedes o debes merecer, excepto tú mismo.

Nos sentimos culpables cuando las cosas no salen como esperábamos, cuando creemos que no estamos cumpliendo las expectativas.

Nos sentimos culpables incluso cuando las cosas nos salen bien porque creemos que no las merecemos

 
Los beneficios de la falta de merecimiento

 
Voy a enumerar te algunas a modo de frases  pero seguro que tú también puedes aportar alguna más a la lista.
–       No  pareceré prepotente ni ambiciosa
–       No tendré que enfrentarme a ningún riesgo
–       No tendré que salir de mi zona de confort
–       No tendré que esforzarme
–       No sufriré  decepciones
–       No me sentiré culpable cuando las cosas no salen como había planeado porque como no las merecía…

 
Las consecuencias de creer que no  mereces

 
Todos estos “beneficios” tienen sus consecuencias
–       Me instalare en la queja
–       Dejare de sentirme responsable de mi propia vida
–       Mis relaciones dejaran de ser lo que esperaba
–       Mi lenguaje será negativo conmigo misma pero también con los demás
–       Perderé las ganas y la motivación
–       Me resignare y me rendiré sin luchar por lo que deseo
 

 

 “Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados.

Nuestro miedo más profundo es que somos inmensamente poderosos.

Es nuestra luz, y no la oscuridad, lo que más nos asusta.

Nos preguntamos: ¿quién soy yo para ser brillante, precioso, talentoso y fabuloso?

En realidad, ¿quién eres tú para no serlo?”.

                                     Nelson Mandela en su discurso como Presidente de Sudáfrica

 

Los miedos que sostienen la falta de reconocimiento

 

1- Miedo a superar a nuestros padres

Cuando somos pequeñas y seguimos los pasos de nuestros padres nos sentimos seguras.

Cuando crecemos, con toda nuestra experiencia vamos haciéndonos nuestro propio camino pero a veces dejar de seguir aquel que nos enseñaron, dejar de imitarles cuando estamos en la edad adulta nos hace sentir que vamos a decepcionar les y  ese miedo nos hace quedarnos a su lado.

Cuando nos atrevemos y asumimos el riesgo de ser diferentes a ellos, de hacer las cosas a nuestra manera, nos quedamos sin referentes y comienza la etapa de ser nosotras quien guié nuestro propio camino…

Aquí aparece otro miedo a lo desconocido a la incertidumbre y huérfanos de referentes es el miedo a superar a nuestros padres.

Es tan  grande que en ocasiones nos quedamos por debajo de ellos conservando nuestro rol de niños

Qué manera mejor de agradecerles y de que se sientan orgullosos que enseñarle nuestro crecimiento real tomando nuestras propias decisiones y escogiendo libremente nuestro camino.
 
2- Miedo a sentirnos rechazadas

También crecemos con una búsqueda constante de aceptación

Tu aceptación tan sólo puede venir de tu interior, no de los demás,  ya que cualquier palabra o gesto de alguien podrás ser malinterpretado como un rechazo cuando en realidad no lo es.

Nos gustaría inspirar y ser reconocidos pero eso seria reconocer que somos diferentes  y pensamos que nuestro entorno nos va a rechazar.

Nos da miedo reconocernos diferentes  y apagamos “nuestra luz”  y nos hacemos “invisibles” para no destacar.

Quiero contarte una historia para hacer este tema más cercano

Admirando a la mujer del espejo!!

la mujer del espejo

 

Pase la mañana haciendo varias entrevistas de trabajo en las cuales una de las preguntas que les hacía a los candidatos era:

¿Quién es…? y a continuación decía su nombre.

Escuche interesantes respuestas  y al final de la mañana me dispuse a montarme en el coche camino a casa.

Cuando metí la llave en el contacto encontré a una mujer que se reflejaba en  el retrovisor y le hice la misma pregunta

Dime… ¿Quién es…? y dije mi nombre

 

 

Orgullosa de la mujer del espejo

 

Al principio me costaba mirarla, incluso mantener la mirada.

Se la veía una mujer ya madura 

Luego empecé a fijarme en sus expresiones, en las líneas de su rostro finamente marcadas, quizás porque es muy risueña o tal vez porque no puede parar de gesticular incuso cuando esta callada.

Pude percibir  una mujer segura que se conoce más que a nadie.

Puede ser que no tenga claro muchas cosas pero si  tiene claro  lo que no quiere en su vida.

Sabe que no está con quien no quiere estar.

Sabe que todo el amor y el cariño que necesita comienzan en ella misma.

Se sabe perfecta  con todas sus imperfecciones.

Se sabe completa con todas las mujeres que habitan en ella.

Se reconoce valiosa y especial

Se siente acompañada de “su niña interior para reírse, ilusionarse y asombrarse del mundo juntas.

Se siente orgullosa de ser hija, madre, tía, sobrina, compañera, amiga de los suyos.

No ha sido fácil llegar hasta aquí.

La mayoría de las veces no le ha gustado lo que ha visto en el espejo y ha pasado de largo.

A veces se ha sentido culpable, egoísta, incapaz, enfadada con ella misma y con lo que estaba pasando.

A veces no se cuido lo suficiente

Cuando se apoyo en sus creencias limitantes dañando su autoestima para:

No arriesgarse

Para no afrontar sus miedos

Para no parecer prepotente

Pero hoy SI, me siento orgullosa de la mujer que veo en el espejo

Aquí yo hice mi parte y ahora.. es tu turno

Te invito a que utilices este símil y te Redescubras

Eres la persona más importante de tu vida!!

 

Comienza por un proceso de conocer (TE) con tus debilidades y fortalezas, con tus oportunidades pero también con tus amenazas.

Te invito a realizar este D.A.F.O que es una herramienta fantástica para ellos.

Quisiera que tomaras conciencia de que te mereces lo mejor pero no porque yo te lo diga sino porque tú se lo digas de manera sincera a la mujer del espejo.

Quisiera que emprendieras el negocio de “tu vida” que comiences por ser tu prioridad.

Quisiera que te vieras como la protagonista de tu historia y no como una mera espectadora.

Que tomes las riendas de tu vida

No te hablo de que te olvides de los demás, no porque ellos forman parte de tu vida pero si tu “estas bien” ellos “estarán bien”

Si ellos te ven feliz y plena, ellos estarán felices.

Enséñales con tu ejemplo a quererse y a valorarse

Nos enseñaron que era egoísta cuidarse pero nada más lejos de la realidad prueba a  experimentarlo en ti misma porque es un acto de amor propio

Consiste en que tomes conciencia y te sientas orgulloso de la mujer que ves al otro lado del espejo.

Consiste en que comiences a ponerte en valor y reconozcas cuales son aquellos valores que te definen

Que dejes de  buscar el reconocimiento en los demás para buscarlo en ti misma

Que descubras en tu interior todos los recursos que necesitas para llevar la vida que deseas

Que no te compares con nadie porque cada persona ha vivido situaciones distintas.

Que abraces aquello que no te gusta “tu sombra” y le pongas tu luz.

Te diría tantas  y tantas cosas pero de nada servirá si no eres tu quien se lo dice a la mujer del espejo

 

Y cuando se amo a sí misma, descubrió que era invencible

                                                                        Ron Israel

 

Unas preguntas para seguir reflexionando:

Si te paras un momento con “la mujer que se encuentra al otro lado del espejo”

Si te permitieras hacerle estas preguntas

¿Qué harías diferente si supieras que te mereces lo mejor?

¿A qué te darías permiso?

¿A qué le dirías que sí?

¿A qué le dirías que no?

 

Una última recomendación

Tres pautas

La vida es un constante aprendizaje y lo que nos era de utilidad en el día de hoy ya no lo es.

Nada es permanente y todo puede cambiarse.

Podemos “re-calcular” nuestra ruta de vida como hace el navegador cuando te has metido por una calle equivocada

Así que  te doy tres pautas:

1-    Comienza repasando esos miedos que sostienen la falta de merecimiento para identificar en cuál de ellos hay que poner el foco para “trabajar en el” si  lo crees necesario

2-    Repasa tus metas, tus objetivos para ver si son “propios y personales” o por el contrario son heredados.

3-    Repasa tus logros y éxitos a lo largo de tu vida, disfruta de todas aquellas personas y cosas que tienes a tu alrededor

Recalcula si lo crees necesario sin miedo a cambiar la dirección de tu vida

 

Hubo noches en las que yo solo tuve que abrazarme fuerte, tardes en las que tuve que aconsejarme frente a un espejo.

Lagrimas que yo mismo limpie de mis mejillas.

De todo esto aprendí que puede abandonarme el mundo entero, pero mientras yo no me abandone, todo estará bien.

Fragmento de “El principito “

 

Y ahora te toca a ti

 

Según la RAE:  

Descubrir es: manifestar, hacer patente, destapar lo que está tapado o venir en conocimiento de algo que estaba ignorado.

¿Qué has descubierto  sobre el miedo a brillar?

!!Cuéntame!!

Te espero en los comentarios 

¿Alguna vez te has sentido identificada con lo que acabas de leer?

Por supuesto te invito  a que compartas este artículo tanto si conoces a alguien que le pueda ayudar o porque simplemente te ha gustado😉

Graaacias a ti, por estar ahí y leerme.

Un abrazo 

Virginia