El valor de simplificar

 

“La simplicidad es la mayor sofisticación” Leonardo Da Vinci.

Sin duda creo que esta frase es una de las mayores premisas que los humanos podríamos ponernos como objetivo, “hacer las cosas simples”

Muchas de las cosas que van aconteciendo a lo largo de nuestra vida o van entrando en nuestra mente, por muy sencillas que parezcan e incluso sean, pueden llegar a ser como ese interruptor que pone nuestro mundo patas arriba.

Nos causan un desorden emocional y físico, nublan nuestra mente, nos estresan, e incluso no nos dejan valorar cuáles son nuestras prioridades.

Cierto es que muchas de ellas ocurren porque sí, vamos, llegan sin ser invitadas, pero otras, y seamos sinceros, las buscamos, porque estaréis conmigo que los humanos somos esos seres por excelencia que necesitan complicarse la vida, y muchas veces nos escudamos auto-convenciéndonos que ello hará que nuestras acciones sean más valiosas.

Y no, no es así, lo único que conseguimos es abrumarnos, crear un auténtico caos en nuestra vida hasta llegar a un punto que el estrés nos llevará aun callejón sin salida.

Llegado a ese punto, os digo sinceramente que no sé si sabría bien como gestionar la situación, pero sí tengo claro que para no llegar a ese destino tan complicado, lo primero que debo hacer es asumir el valor de simplificar, es decir, ponerme en contacto con mis valores, mis aspiraciones reales y tener claro lo que me importa de verdad.

 

 ¿Qué vamos a conseguir si nos ponemos en contacto con nuestros valores, en este caso el valor de simplificar?

 

 

Pues reducir o incluso poder eliminar las cosas que están presentes en el día a día pero no están en consonancia con tus valores, inquietudes o deseos.

Porque, ¿os habéis parado alguna vez a pensar en todas esas cosas que llenan vuestro día a día? Si no es así, os invito a que lo hagáis, puede ser un buen punto de partida para aprovechar más vuestro tiempo, porque no nos engañemos, la vida es demasiado corta para desaprovecharla.

Pero esto no termina aquí, así que os propongo profundizar más es esta especie de ejercicio.

Una vez tengamos claro que es todo aquello que nos complica nuestro día a día, y en definitiva, nuestra vida en general, creo que es hora de poder visualizar los beneficios que obtendremos de eliminar eso que nos sobra, como por ejemplo, tener tiempo para otras cosas, cosas que realmente nos importen, que nos llenen, que nos permitan desarrollarnos a muchos niveles, que nos ayuden a ser más productivos, y a la vez, aunque no seamos conscientes de ello, cuidar nuestra salud emocional y física, en definitiva, simplificar nuestro día a día.

Bien, ya hemos eliminado de nuestro día a día esas cosas que hacíamos que no nos aportaban nada, sino todo lo contrario, así que ahora que tenemos supuestamente más de tiempo y ya sabemos lo valioso que es tenerlo, viene el ejercicio de visualizar la vida que queremos.

Pensemos en esos deseos por muy difíciles que nos parezcan de lograr, y volvamos a visualizar ese día a día, ya habiendo sacado de el esas primeras cosas que no nos aportaban nada, y pensemos en aquellas que aun están en la lista si realmente ayudarán a alcanzar esos deseos. Y no solo eso, también pensemos en esas que nos faltan y que nos ayuden a encaminarnos hacia esos deseos.

Seguro que añadiremos algunas cosas pero estoy segura que eliminaremos más. Sino, ya me lo diréis.

Bueno, tenemos más tiempo, que ojo, lo de tener más tiempo no significa que todo vaya a ser fácil, pero sí nos permitirá alcanzar, aunque sea pasito a pasito, esa vida que anhelamos.

Y centrándome en lo de ir pasito a pasito, creo que llega nuestro próximo objetivo, elaborar un plan para aprovechar el tiempo, tiempo que puede ser mínimo, pero no por ello menos efectivo, y centrarnos en lo que hagamos.

Mi propuesta para elaborar un plan

Así que mi propuesta se basa en simplificar nuestras tareas, realizarlas de un modo racional y aunque se puedan combinar con otras actividades, debemos de despejar de nuestra mente el concepto multitarea, nada de estar por 100 cosas a la vez, porque con ello solo conseguimos saturar nuestra mente.

Tenemos ya nuestro objetivo, nos hemos librado de cosas innecesarias, y a pesar de tener tiempo y plantearnos lo de avanzar paso a paso, ¿a quién no le gusta encontrarse por el camino algún atajo?

Ahí entra, pedir ayuda siempre que la necesites, aunque a priori pueda parecer algo egoísta, a veces un poco de ayuda no nos vendrá mal para acercarnos más a ese objetivo o ese sueño, además, el hecho de pedirla creo que es muy positivo, porque en ella puedes encontrar buenos aprendizajes.

Llegado a este punto, en el que creo o eso espero, haber podido daros un ejercicio que os ayude a simplificar más vuestro día a día y a aprender el valor de simplificar, no puedo irme sin comentar algo que, al menos para mí, es uno de los pilares para, y como os decía al principio, hacer las cosas más fáciles, no dar a los problemas más importancia de la que tienen.

 

Una última cosa

 

Hay problemas que no son simples problemas, sino que son problemones, eso no lo discuto con nadie, pero, ¿os habéis parado a pensar la de tiempo que se pierde pensando en supuestos problemas vitales que en realidad no lo son? Por no hablar de la de energía que se invierte en buscar soluciones cuando en realidad son más sencillas de lo que creemos.

Por otro lado, hay problemas que son creados por personas externas en función, muchas veces, a sus propios intereses, entonces ¿son en realidad tus problemas? Y si en el caso de que sí tengas que solucionarlos, el mundo no se va a terminar por ello, así que no te agobies.

Así que hoy lo que os propongo con este post, es que reflexionéis, sobre el valor del tiempo y el valor de tener la calidad de vida que queremos tener, y como no,  el valor de simplificar, porque en este último sin duda, esta la clave para los anteriores.

 

Presentación

Presentación Carolina Llovera

 

Hoy te presento a Carolina Llovera  y el valor que la acompaña en este proyecto sobre Mujeres y Valores en acción en el que cada vez  una mujer valerosa nos presenta su valor y como lo trabaja a diario.

Ella se presenta como : ,

Carolina, una joven catalana de 30 y tantos años, de la provincia de Lleida, con un montón de inquietudes, proyectos en mente (entre ellos este blog) y con ganas, muchas ganas de poder ayudar a quién lo necesite, o al menos intentarlo. 

Por eso me he decidido a crear este blog, con la única intención de poder, como ya he dicho, ayudar. Pero a la vez mi intención también es aprender, porqué en todo lo que hacemos es bueno no dejar hacerlo, y espero que vosotros también me ayudéis a ello.

Soy diplomada en Fisioterapia, titulada en quiromasaje, primeros auxilios, …. y otras titulaciones relacionadas con los temas de salud, entre otros (tampoco es plan que me enrolle contándoos mi curriculum).

Entre mis metas, está poder ser una más de esos millones de emprendedores que luchan por sus sueños, que se arriesgan diciendo “¡ei,aquí estoy yo!”.

Estoy en proceso de ello…. pero no os preocupéis, ya os mantendré informados.

Puedes ver la web de carolina Llovera  aquí: Mi meta, tu salud

 

Y ahora te toca a ti

 

Según la RAE:  

Descubrir es: manifestar, hacer patente, destapar lo que está tapado o venir en conocimiento de algo que estaba ignorado.

¿Qué has descubierto de ti misma al leer estas palabras?

!!Cuéntame!!

Te espero en los comentarios 

¿Es importante para ti el valor de simplificar en tu vida?

Por supuesto te invito  a que compartas este artículo tanto si conoces a alguien que le pueda ayudar o porque simplemente te ha gustado😉

Graaacias a ti, por estar ahí y leerme.

Un abrazo 

Virginia