El silencio. ¿Amigo o enemigo?

El silencio es un elemento que, aunque suene raro de entrada, pertenece a la comunicación porque incluso, cuando estamos calladas, nos estamos comunicando.

Un silencio puede tener multitud de significados aunque cueste interpretarlos.

Existen silencios  reflexivos, los hay  que nos producen  un desahogo, los hay que son incómodos, existen aquellos silencios que nos producen miedo o aquellos que  mantenemos en señal de respeto

Hoy el protagonista es el silencio

Son muy pocos espacios que nos ofrezcan silencio

Estamos tan acostumbradas a los ruidos, que cuando faltan, y es  cuando podemos disfrutar del silencio, nos empeñamos en llenar ese espacio poniendo el televisor, los cascos o viendo vídeos etc

Cuando el silencio, hace acto de presencia, la cabeza se nos llena de pensamientos y es muy difícil no “enredarse en ellos” por eso muchas persona huyen de el.

 

El  silencio en el coaching

El silencio en el coaching

 

En un proceso de coaching, la transformación que sucede  nace desde  el  silencio de mi cliente.

Suele venir  después de una pregunta poderosa.

El  resultado de ese silencio, le pertenece como si de un regalo se tratara solamente a  él o a ella.

También es suyo lo que  decida hacer con su resultado

El silencio  puede ser una ventana a la que asomarse para  acercarnos a nuestro desarrollo personal.

Hay que atreverse a darse el permiso para estar  “con  una misma”

¿Te gustaría encontrar “tu metáfora”?

 Es importante escucharnos para aprender a escuchar lo que nos ocurre y lo que les ocurre a los  demás.

Hoy quiero contarte las cosas que el silencio puede ofrecerte

¿Continuamos?

 

El silencio como  amigo

El silencio como amigo

 

Es cierto que a veces es mejor callar.

Cuando estamos muy cabreadas, por ejemplo.

La ira hace que exageremos y nos preocupemos más por herir a la otra persona que por expresar realmente lo que pensamos o sentimos.

En esas condiciones nada mejor que dejar de hablar mientras recuperamos la compostura.

En esas circunstancias, se trata de una decisión inteligente.

 

1 .El silencio como recurso para no discutir más.

Puede ocurrir que existan situaciones que no dan más de sí, y para no empeorar, lo utilizamos para que no avancen.

Otra  estrategia adecuada.

Es mejor dejar de hablar a una persona que participar de una discusión en la que determinara por intercambiar insultos.

 

2. El silencio cuando no sabemos manejar el conflicto

La persona decide tragarse las ofensas que recibe, porque no se sienten con derecho a expresarlos, siente falta de merecimiento

Pasado un tiempo, todo esto se va acumulando y pasamos del silencio al grito.

Ocurre cuando antes no hemos sabido establecer límites sanos, utilizando la asertividad.

Controlarse que no hay que  confundir con reprimirse

El primero es un  trabajo de conciencia y el otro un trabajo de contención.

 

El silencio como enemigo

El silencio como enemigo

La ley del hielo

¿Qué es la ley de hielo?
 

La ley de hielo es un patrón de conducta  que  ocurre mucho en la pareja pero también con amigos, familiares y compañeros

Aquí no hay ningún interés en resolver el conflicto mediante el diálogo.

Lo que buscamos es imponer nuestro punto de vista.

Es una forma de expresar poder sobre la otra persona con la intención de que se acabe sometiendo y reconociendo su culpa, aunque en el fondo no haya hecho nada mal.

Se utiliza el  silencio como castigo, para conseguir “ganar la batalla” y que la otra persona le dé la razón.

Acabamos por anular a la otra persona y es  una actitud que no resuelve nada.

A continuación te pondré un ejemplo  que  sirve para relaciones, de pareja o de amistad,  que comienzan o para relaciones que llevan mucho más tiempo, en ambos casos las consecuencias pueden acabar destrozando la relación,

 
Ana y Pedro son una pareja que llevan varios meses juntos

El problema aparece  cuando a Ana, algo le sienta mal pero no se lo dice a Pedro.

Ana empieza por actuar  de manera fría y tajante… hasta que se le desaparece el enfado

Pedro se  pregunta: ¿Qué  hecho  mal?, ¿estás bien?, ¿le ha molestado algo? Como desconoce el motivo del enfado de Ana y ella no le habla,  intenta  averiguar por su cuenta  pero no lo tiene claro.

Con el tiempo de los meses  deja de ser el mismo y de hacer lo que hacía normalmente porque “supone, imagina y/o cree” qué es aquello  lo que la va a   enfadar a Ana.

 

¿Cómo afecta a las relaciones?
 

  • Crea  inseguridad en la otra persona. Cuando alguien se enfada contigo y no te explica el motivo,  analizas cada detalle de tu comportamiento en busca de “lo que has hecho mal”. A veces aciertas y otras muchas no.
  • Provoca estrés y ansiedad. El  silencio y  el “distanciamiento emocional”  genera más daño  que una discusión verbal.
  • Genera  una  dependencia emocional, baja autoestima y pasividad  desde un fenómeno de indefensión aprendida que sucede cuando de manera constante vivimos situaciones desagradables que no podemos controlar. Sienten  y creen que  hagan lo que hagan, su pareja se va a enfadar.

Estamos ante una conducta de manipulación, posesividad y abuso, demostrando que a veces no hace falta usar palabras para infringir dolor en una persona.

Conclusión

 

La ausencia de palabras puede hacer que la otra persona ceda, en un principio, pero no  significa que el conflicto desaparezca.

El experto en relaciones de pareja John Gutman lo considera un signo fiable de que la relación entre dos personas está condenada a fracasar.

La salida no está en dejar de hablar, sino en buscar y encontrar los medios que nos lleven a comprendernos y entendernos.

Podemos “negociar sin culpabilizar, sustituyendo el “tu” por el “yo”

Las relación no es un monologo sino más bien un dialogo entre dos personas que piensan diferente.

El silencio solo ayuda a profundizar las diferencias  y acaba separando.

Quizás lo necesario sea buscar mejores condiciones para conversar.

Buscar un espacio “más cálido y amable” para poner en la mesa aquello que nos hemos callado puede ayudar a que la comunicación se renueve. 

Es importante hablar desde el corazón  siempre remitiéndote a lo que tú sientes y no lo a lo que supones que siente el otro es una fórmula que no suele fallar.

Recuerda usar tu empatía y no dejes de intentarlo, si la relación es importante para ti

Y ahora te toca a ti

 

Según la RAE:  

Descubrir es: manifestar, hacer patente, destapar lo que está tapado o venir en conocimiento de algo que estaba ignorado.

¿Te incomoda el silencio?

!!Cuéntame!!

Te espero en los comentarios 

¿Has utilizado alguna vez la ley del hielo?

Por supuesto te invito  a que compartas este artículo tanto si conoces a alguien que le pueda ayudar o porque simplemente te ha gustado😉

Graaacias a ti, por estar ahí y leerme.

Un abrazo 

Virginia