Estamos tan acostumbradas a quejarnos, que muchas veces no caemos en la cuenta de que con pequeñas acciones podríamos hacer que cambiara la situación y, por lo tanto, que desapareciese el motivo de nuestra queja.

La idea es darnos cuenta de que siempre tenemos más poder del que pensamos.

4 Pasos para evitar  que la señora Queja  se instale mucho tiempo (Parte II)

Si te quejas porque  tu hijo/a no ha recogido su cuarto, antes de quejarte, pregúntate: ¿qué puedo hacer yo?

Claro, puedes recoger y entonces la escena se repetirá otra vez.

Pero también, puedes  no recoger y en vez de quejarte,  decirle, no voy a  recoger tu cuarto, mostrándole que esa responsabilidad  le pertenece.

 

“No hay mejor medida de lo que una persona es, que lo que hace cuando tiene completa libertad de elegir”

  William Bulger

 

Quejarse es normal y todos lo hacemos de vez en cuando.

Sin embargo, una cosa es tener un mal día de forma puntual y otra cosa muy distinta es instalarse en la queja.

Esto ya es peligroso, porque cuando quejarse se vuelve un hábito, entonces se convierte en un obstáculo importante que nos impide alcanzar aquello que deseamos.

En la parte primera vimos:  La señora Queja ha venido a visitarme  ampliando  ¿Qué es la queja? Tipos de queja. ¿Por qué nos quejamos? ¿Qué utilidad tiene la queja en nuestras vidas?

Esta vez  veremos algunas pautas para invitarla a que no se quede más tiempo del necesario y comenzar a responsabilizarnos de nosotros mismos y nuestra vida.

¿Eres consciente de cuántas veces te quejas al día?

Y cada vez que te quejas, ¿cómo lo haces?, ¿a quién te quejas?, ¿qué pretendes obtener con tu queja?

Si fuésemos conscientes de la cantidad de energía que consume la queja, es muy probable que tomáramos la decisión de quejarnos menos.

Si, tomar la decisión, porque  podemos elegir  quejarnos o no quejarnos.

Y yo no digo que no esté bien quejarse, lo que digo es que no podemos ir por la vida quejándonos por todo.

Te dejo pues varias alternativas

Te presento 4 pasos  para desactivar la queja,  si eso es lo que deseas.

 

1. Toma consciencia de este hábito

 

Sin embargo, tan importante es tomar consciencia de este hábito en uno mismo (y cambiarlo) como detectarlo en los demás.

Por eso, pregúntate sobre las personas con las que te sueles encontrar.

Un ejemplo seria aquella persona que acaba de separarse suele rodearse de otras personas en la misma situación.

Y es muy frecuente que hablen de lo malos que son los hombres o las mujeres, “que todos o todas son iguales”,”que no se puede confiar en nadie” etc.

Es normal y es humano porque te sientes herido/a y necesitas comprensión y consuelo.

Sin embargo, si tu meta es rehacer tu vida y quieres encontrar una pareja nueva, te será muy difícil si te rodeas de gente que se ha quedado estancada en la queja.

Así solamente conseguirás reforzar tus creencias limitantes y estas a su vez se volverán  en  profecías autocumplidas.

Esto significa que te vas a encontrar con hombres o mujeres que se aprovechen de ti o que incluso te engañen, o sea con personas que se ajustan a tu patrón mental.

Es así porque tus creencias limitantes hacen que de forma inconsciente, adoptes actitudes y comportamientos que provoquen que realmente vaya a ocurrir lo que esperas.

 

2. Toma otra perspectiva. Pregunta(te)

 

 

Piensa en una o dos quejas que repites en tu vocabulario a diario.

Vamos a cuestionar una de ellas,  la que elijas, para tomar otra perspectiva y  cambiar “esa realidad” que   ahora  te parece tremenda,  inamovible, insoportable, desastrosa….

Preguntas tipo:

¿Puedes saber que es así como lo cuentas  con absoluta certeza?  

¿Qué tipo de emoción tienes cuando entras en la queja?

¿Quien estas siendo cuando te quejas?

¿Qué persona serías sin esa queja?

¿Por qué es tan tremendo lo que te ocurre?

¿Qué podrías haber hecho o dicho para que la situación fuera distinta?

¿Qué es lo que te hace valorar esto como tremendo?

¿En qué medida estás filtrando lo ocurrido?

¿Qué aspectos neutros o positivos no estás valorando de la situación?

¿Como de importante será este hecho, error o fallo  dentro de una semana, un mes o un año? 

¿En qué medida eres responsable de que esto haya ocurrido?

¿Qué no has dicho o no has hecho para que esto pudiera ocurrir?

 

“No creas todo lo que piensas”

Byron Katie

 

 

Esto es un breve resumen de como las preguntas poderosas hacen que seamos capaces de construir otra realidad distinta a la que teníamos en un principio

Una buena forma de iniciar el cambio para salir de la queja es relativizar un poco lo que estamos afirmando.

 

3. Tomar la responsabilidad

 

Cuando no nos responsabilizamos de lo que nos ocurre, nos quedamos  estancados, como si no tuviéramos las riendas de nuestra vida, dando el poder a los demás y al entorno de aquello que nos ocurre.

Conviene ser valientes y asumir la responsabilidad de aquello que podemos cambiar y rechazar el hecho de que no podemos hacer nada.

“La libertad significa responsabilidad por eso la mayoría de los hombres le tienen tanto miedo”

George Bernard Shaw

 

 

Quejarse mucho nos quita energía, es agotador porque nos lleva a quedarnos en el mismo círculo vicioso sin esperanza de poder salir de él.

Nos lleva a un estado emocional de tristeza que nos impide a pasar a la acción.

Las personas que se quejan de forma sistemática son las que menos se dan cuenta de su forma de funcionar.

En cambio, a las que nunca se quejan tal vez les ayudaría hacerlo más…

Toma un ejemplo de un hecho sobre el que te quejas y escúchate cómo contamos a alguien aquello que nos ha sucedido.

¿Hacemos más énfasis en la parte negativa, es decir, en aquella que nos faltó y nos quejamos de eso? ¿Nos hacemos responsables de lo que ha sucedido?

¿Tenemos tendencia a culpar a los demás o a las circunstancias de lo que nos está ocurriendo y nos quejamos de ello?

Darse cuenta de que estás teniendo este comportamiento es el primer paso para poder cambiar los hechos, salir de la queja y empezar a actuar.

Tienes que hacerte responsable de tus errores, no de los demás.

Comienza por pensar en tus decisiones y cuando  falles acepta que tu vulnerabilidad , que eres humana y que los demás también lo son.

 

Dejar el control es una manera de quejarte menos.

 

 4.Tomar la acción

 

Esperar un cambio en los demás no solamente está fuera de nuestro control, sino que nos provoca que nos frene a la hora de ponernos en marcha.

Y si aquí no actuamos desde luego que no vamos a conseguir nada.

Todo depende de ti.

Sal de tu zona de confort, eso  significa  cambiar rutinas y empezar a actuar para mejorar aquello que no nos gusta.

Agradece todo lo que tienes en vez de enfocarte en lo que te falta.

Enfócate en ti

“Si tu cambias, todo cambia, si tu no cambias, todo permanece”

Newton

 

Muchas de las quejas son porque piensas que en lo que los demás tienen que hacer para que seas feliz y no en lo que tú tienes que realizar para serlo.Revisa tu autoestima

Piensa sobre  tus expectativas. A veces  son la raíz del problema, más que las situaciones mismas. Pregúntate cuál es la idea que tienes de cómo deberían ser las cosas y que parte importante ejerces en ellas.

Rodéate de personas más positivas y verás cómo te inspirarán a cambiar tu forma de expresarte.

Todo el mundo tiene problemas, la diferencia para salir adelante se encuentra en cómo se perciben y en como los enfocan

 

             

Según la RAE

Descubrir es: manifestar, hacer patente, destapar lo que está tapado o venir en conocimiento de algo que estaba ignorado.

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Graaacias por estar ahí y leerme.

Un abrazo Virginia

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