Hoy  en día las redes nos conectan con el mundo de manera vertiginosa y también con amigos que se encuentran a mucha distancia.

Pero  también nos desconecta de las personas cercanas con las que podríamos relacionarnos cara a cara y tener conversaciones de verdad, auténticas.

Pero llego el verano.

Es una época de reencontrarse con amigos y familiares que hace tiempo no vemos.

De viajar para disfrutar de esos reencuentros.

Hay más horas de sol que nos invitan a  pasear y relacionarnos.

La calidad de nuestras relaciones se puede medir por la calidad de nuestras conversaciones.

Es más, si vamos un poco más allá, podemos afirmar que son las conversaciones las que construyen nuestras relaciones.

Si no hay conversación, no hay relación.

Ocurre tanto a nivel individual y grupal.

Una sociedad existe porque ha habido y hay conversaciones que permiten que exista.

Un equipo de fútbol, un grupo de amigos..

Si esas conversaciones se deterioran, o desaparecen, las relaciones acaban también desapareciendo.

Y a veces una relación también termina con una conversación.

Las conversaciones son necesarias, son fundamentales, para conocer qué piensa el otro, lo  qué siente y cuáles son sus preocupaciones, lo que es importante para el, sus valores .

Sin conversaciones podemos imaginar o suponer.

Tambien ocurre al revés, si lo estamos pasando mal, si necesitamos ayuda  no podemos esperar a que la otra persona se dé cuenta, la única manera segura de conseguirlo es decírselo y tener una conversación con quien creemos que  nos puede ayudar.

“La forma en que nos comunicamos con otros y con nosotros mismos, determinan la calidad de nuestras vidas”

Anthony Robbins

Por medio del manejo de nuestras conversaciones transformamos el mundo, creamos  otras realidades, construimos identidades.

Es decir, mediante el lenguaje narramos aquello que nos sucede, le damos diversas emociones (tristeza, rechazo, alegria..) lo cargamos de interpretaciones que a veces nos dan poder o nos desmotivan.

No sólo tenemos el lenguaje verbal, sino que nos comunicamos con nuestro cuerpo, con aquellos gestos, posturas, muecas y movimientos que expresan sin palabras lo que pensamos y sentimos.

Estamos constantemente comunicándonos.

Tomar conciencia de cómo estamos utilizando el lenguaje  es el primer paso que podemos dar para tomar el control de nuestra vida y despertar a nuestro líder interior.

El lenguaje que utilizamos o expresamos tiene consigo un enorme poder, pues aquello que fue dicho de alguna forma u otra, genera, transforma, nos acera o nos aleja, abre o cierra posibilidades para nosotros y para los demás.

Por lo tanto una conversación con nosotros mismos o con los demás tiene  una enorme influencia en nuestro mundo.

 

Simplemente te invito a convertirte en un observador de tú comunicación.

·       ¿Qué comunicas?

·       ¿Cómo lo expresas?

·       ¿Desde dónde lo haces?

·       ¿Lo haces desde la crítica?

·       ¿Desde la autocompasión?

·       ¿Desde el enojo?

·       ¿Para qué lo comunicas?,

·       ¿Para qué lo quieres expresar?

 

Tipos de conversaciones

 

Llegados a este punto, podemos decir que estamos en presencia de una conversación cuando el hablar y el escuchar están interactuando juntos.

Rafael Echeverría,  sociólogo y filósofo chileno, creador del término “ontología del lenguaje”,  se refiere a la naturaleza del ser humano como  un ser intrínsecamente lingüístico.

El nos habrá de cuatro tipos:

 

1. Conversación de juicios personales (conversaciones internas o privadas) Por ejemplo: Voy conduciendo y me doy cuenta que tengo una rueda pinchada. Mi primera reacción es: “¡No puede ser!” y otras frases más.

Generalmente, lo que ocurre es que después de la primera declaración, entramos en unas cadenas de juicios que pueden ser hacia mi o hacia los demás: “Siempre me pasan estas clases de cosas”, “Tengo muy mala suerte”, “Cómo ha podido pasarme a mí”, “Justamente ahora que tengo prisa”, etc.

Aquí no generamos ningún tipo de acción.

Las conversaciones de juicios personales responden a la pregunta: “¿Por qué ocurrió?”. Por tanto, a través de ellas damos sentido a algo que ha ocurrido, hacemos interpretaciones acerca del porque se han producido los hechos y asignamos responsabilidades.

 

2. Conversación para la coordinación de acciones. Su objetivo es lograr que algo pase, es intervenir en el estado actual de las cosas. Los actos lingüísticos que permiten que surjan nuevas realidades son los pedidos, ofertas, promesas

 

3. Conversación para posibles acciones.

A diferencia de la conversación de juicios personales, esta tiene el compromiso de encontrar maneras de cambiar el curso actual de los acontecimientos (lo que predomina es la necesidad de acción y no la necesidad de conferirle sentido – “qué hacer” y no “por qué ocurrió esto”).

 

4. Conversación para posibles conversaciones.

Ese tipo de conversación requiere colocarse desde la emocionalidad del respeto mutuo.

Toda conversación, como señala Humberto Maturana, es una trenza entre lenguaje y emocionalidad – y si nuestro estado de ánimo no se ajusta al tipo de conversación que deseamos sostener, será muy difícil llegar a conversar.

 

Elije qué conversaciones quieres tener en tú vida

 

 

Vinculo: conversaciones  y relaciones

 

Nuestras conversaciones generan el tejido en el que nuestras relaciones se construyen.

Te dejo un enlace para que veas “El poder de una conversación

Generalmente no vemos el fuerte vínculo que hay entre conversaciones y relaciones personales.

Pensamos que  tenemos una relación y que dentro de esa relación sostenemos conversaciones.

Nuestras relaciones se configuran a partir de las conversaciones que sostenemos con otros.

Las conversaciones y las relaciones  están estrechamente ligadas.

“Todo vivir humano ocurre en conversaciones

y es en ese espacio donde se crea la realidad en que vivimos.”

Humberto Maturana

Para saber qué tipo de relación tienen dos personas, basta con observar sus conversaciones.

Una buena relación no es una relación sin problemas o diferencias; es una relación que ha desarrollado la capacidad de emprender acciones que se ocupen de las diferencias de forma efectiva – y la forma en que nos hacemos cargo de  ellas es a través de las conversaciones.

 

Muchas personas sufren por su incapacidad de ser escuchado, se sienten vulnerables por su dificultad de expresarse, por el miedo a enfrentarse a conversaciones “incomodas”.

 

¿Cuantas relaciones se han perdido en el olvido por no tener el valor o la capacidad de tener una conversación “incomoda” o “tensa”

 

¿Cuántas oportunidades o puertas nos hemos cerrado por el miedo a tener esa conversación en una entrevista de trabajo, a la hora de un ascenso, a la hora de explicar un problema en el trabajo, con la familia…?

 

¿Cuántos problemas solucionamos gracias a una conversación?

¿Y cuántos conflictos se generan  desde la ira por malentendidos derivados de no haber tenido una conversación?

 

 

Diseñando Conversaciones

 

Generar una conversación requiere de construir y facilitar un espacio seguro, aunque no sea “cómoda” o “confortable” en el que la otra persona sienta que estas presente y disponible.

Presente para que el otro se sienta escuchado, conectado al momento viendo, escuchando y sintiendo lo que me está diciendo

Estar presente en una conversación significa construir un momento especial en el que no hay juicios ni interpretaciones centrando mi atención en escuchar para comprender.

Respetar el espacio del otro sin  interrumpir, sin aconsejar… conectado.

Sera nuestra Presencia quien invocara a la esencia de la otra persona para que se atreva a compartir.

Sera en ese instante… donde aparece la magia.

 

“Cambiemos nuestras conversaciones y cambiara nuestra vida”

Humberto Maturana

Nuestras relaciones se basan en nuestras conversaciones y en nuestra capacidad de escuchar.

 

Te animo a que tengas esas conversaciones transformadoras y a que pongas a trabajar “al observador”.

Solamente si te atreves y si te apetece descubrir otras realidades.

 

Si te has quedado con ganas de saber más, te invito a visitar el siguiente enlace.

             

Según la RAE

Descubrir es: manifestar, hacer patente, destapar lo que está tapado o venir en conocimiento de algo que estaba ignorado.Te invito a que compartas este artículo.Si crees que a alguien le puede ayudar en su día a día o porque simplemente te ha gustado.

Graaacias por estar ahí y leerme.

Un abrazo Virginia

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