Todo lo empezó  Sócrates, que es el padre de la Mayéutica.

Sócrates ayudaba a sus alumnos a aprender haciéndoles preguntas.

Dejando que encontrasen las respuestas por sí mismos.

Para entender que es la mayéutica,  utilizaremos  sus propias palabras:

“Mi  arte de partear tiene las mismas características que el de ellas (las parteras) pero se diferencia en el hecho de que asiste a los hombres y no a las mujeres, y examina las almas de los que dan a luz pero no sus cuerpos”

Por ello las preguntas son una herramienta muy potente que se utiliza en coaching

Las preguntas son  válidas para todas  las personas por igual pero cuando les  damos respuestas,  es cuando nos mostramos  diferentes.

Este dialogo no busca otra cosa que ayudar a conocernos mejor, a comprendernos mejor, ver “quienes somos” y que “queremos ser” y desde ahí  podemos adquirir las habilidades necesarias para llegar a serlo.

Son preguntas desafiantes, que necesitan de tiempo para pensar y ser respondidas.

Son preguntas que no te habías hecho antes.

La pregunta es poderosa cuando permite abrir un dialogo reflexivo y despierta la curiosidad de explorar otras posibilidades.

 

La calidad de la vida de una persona depende de la calidad de las preguntas que se hace”

Anthony Robbins

 

 

Reconocerás una pregunta poderosa cuando al recibirla, no la puedas contestar rápidamente.

Frunces el ceño y notas una respiración más acelerada.

Tus neuronas no encuentran la conexión al principio y se ponen a trabajar.

Esa pregunta conecta  un mecanismo mágico y la mente inicia la búsqueda de la respuesta.

Esta búsqueda te conduce a sitios no explorados en tu mente.

Estos sitios te aportaran otras perspectivas y también información muy interesante.

Te traigo  mucho trabajo,  ya que no  son simples preguntas.

Disfruta del silencio que hay después y observa.

¿Puedes ver qué se  conecta en lo más profundo de ti?

¿Puedes sentir como va en busca su respuesta?

Es ahí cuando aparece ese momento “ahá” que hace que ahora ambas (pregunta  y respuesta) den un sentido  a  tú vida.

Es ahí cuando empiezas a entender porque haces las cosas como las haces y porque piensas como piensas.

 

¿A QUÉ TE PUEDEN AYUDAR LAS PREGUNTAS PODEROSAS?

1.    A crear otra realidad

2.    A cambiar la perspectiva

3.    A despertar la curiosidad

4.    A investigar nuevas respuestas

5.    A indagar en tu  interior

6.    Permiten aprendizajes

7.    A cambiar estados emocionales

 

Permítete, saborearlas, decirlas en voz alta.

¿Te gustaría descubrir algo nuevo de ti?  Vamos a ello!!

 

 

Preguntas para encontrar tu misión:

 

1.    ¿Y si tuvieras todo el tiempo y el dinero del mundo que harías?

2.    ¿Qué amas hacer?

3.    ¿Qué es lo que amas hacer tanto que lo podrías hacer sin aburrirte?

4.    ¿Qué te dirías si tuvieras 100 años?

5.    ¿Cómo te gustaría ser  recordado?

6.    ¿Cómo te ves en 3,5 y 10 años?

 

Preguntas sobre tus relaciones:

1.    ¿Qué es lo más importante para ti cuando te relacionas con otras personas?

2.    ¿Cómo te sientes cuando no puedes conectar con las personas que te importan?

3.    ¿En qué aspectos te comparas con otras personas?

4.    ¿Qué actividades prefieres hacer en compañía?

5.    ¿Para que necesitas estar solo?

 

Preguntas que te conectan con tú estado actual:

1.    ¿Cómo te sientes hoy?

2.    ¿Cómo te encuentras?

3.    ¿Cuál es tu situación presente, con más detalle?

4.    ¿Dónde estás y donde quieres estar?

5.    ¿Qué situación dificulta lograr tu objetivo?

6.    ¿Qué efectos tiene sobre ti?

 

 

Preguntas sobre las emociones

1.    ¿Qué emociones has notado?

2.    ¿Por qué crees que puede ocurrir esto?

3.    ¿Cómo reconoces tus emociones?

4.    ¿Qué sucede cuando una persona nunca manifiesta sus emociones?

5.    ¿Y tú, hablas a menudo de tus emociones?

 

Preguntas de realidad:

1.    ¿Qué has hecho hasta ahora?

2.    ¿Qué tienes para alcanzar tu objetivo?

3.    ¿Qué te sobra para alcanzar tu objetivo?

4.    ¿Qué te falta para alcanzar tu objetivo?

5.    ¿Cómo puedes conseguir recursos?

 

Preguntas   de solución:

1.    ¿Cómo planeas hacerlo?

2.    ¿A quién conoces que lo haya logrado?

3.    ¿Qué opciones tienes?

4.    ¿Qué estás dispuesto a hacer y cuando?

 

 

Preguntas que nos llevan a ponernos en acción:

1.    ¿Cuál es el primer paso?

2.    ¿Qué paso sería importante dar al principio?

3.    ¿Qué acciones vas a realizar para comenzar?

4.    ¿Cuándo lo vas a hacer?

5.    ¿Cómo lo vas a hacer?

6.    ¿Dónde lo vas a hacer?

 

Preguntas que animan y retan:

1.    ¿Puedes hacerlo mejor?

2.    ¿Seguro que no puedes  dar más de ti mismo?

3.    ¿Puedes ver otras perspectivas?

4.    ¿Cómo podría ser si no tuvieras  un límite de tiempo?

5.    ¿Cuál será el siguiente paso hacia tú objetivo?

 

 

Preguntas que provocan: (creencias)

 

1.    ¿Es cierto lo que me estás diciendo?

2.    ¿De verdad es así?

3.    ¿Puedes saber que es verdad con absoluta certeza?

4.    ¿Cómo reaccionas, que sucede, cuando crees ese pensamiento?

5.    ¿Quién serias sin ese pensamiento?

 

Preguntas sobre el resultado ideal:

1.    ¿Cuál sería el mejor resultado?

2.    ¿Cuál sería el resultado ideal?

3.    ¿Qué te gustaría conseguir?

4.    ¿Qué has hecho para llegar hasta aquí?

 

 

Preguntas sobre el peor resultado:

1.    ¿Cuál sería el peor resultado?

2.    ¿Qué pasaría si no consigues lo que te has propuesto?

3.    ¿Qué podría ser lo peor?

4.    ¿En qué medida estás preparado para fallar en el asunto?

 

 

Preguntas para el cambiar el enfoque:

1.    ¿Qué consejo te darías a ti mismo?

2.    Si esto le ocurriera a uno de tus hijos ¿Qué le dirías?

3.    Si lo trataras con sentido del humor ¿Cuál sería la solución?

4.    En esta situación ¿Qué consejo le darías a otra persona?

 

 

 

No todas te habrán resonado.

Pero si lo han hecho al menos un par de ellas, este post habrá merecido la pena.

Estas preguntas no son para mí, son para ti.

Son para que te conectes con lo que de verdad te importa.

Con aquello que te hace vibrar.

Y ese será el motor para dar el primer paso.

 

“Siembras un  pensamiento y recoges una acción.

Siembra una acción y recoges un hábito.

Siembra un hábito y recoges un carácter.

Siembra un carácter y recogerás un destino”

Aristóteles

 

Yo he anotado 63 preguntas, tal vez te hagas alguna más

Te espero en los comentarios con  aquello que hayas “descubierto” de ti y desees compartirlo.

 

Según la RAE

 

Descubrir es: manifestar, hacer patente, destapar lo que está tapado o venir en conocimiento de algo que estaba ignorado.

Te invito a que compartas este artículo.

Si crees que a alguien le puede ayudar en su día a día o porque simplemente te ha gustado.

Graaacias por estar ahí

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